La tercera es la vencida

Después de 50 años regresa un icono automovilístico del cine norteamericano

Durante febrero de 1968 se filmó Bullitt en las calles de San Francisco, un clásico del cine norteamericano. La persecución de Frank Bullitt contra asesinos a sueldo hizo historia y se ha quedado grabado dentro de la cultura pop norteamericana del siglo pasado. El enigmático Ford Mustang 68 GT 390 Fastback en color verde oliva portó el motor V8 de 6.392 litros y 325 hp. Su desempeño deslumbró al mismo Steve McQueen y hasta a su doble de riesgo. Este modelo llegaba a 100 km/h en 6.3 segundos y con una velocidad de hasta 193 km/h. En aquel momento, el fabricante Ford fue invitado a ser patrocinador del filme, pero se negó. Y tras transcurridas cinco décadas, Ford aprovechó el ´momentum´ remanente (después de dos versiones: 2001 y 2008) de recuerdos y sentimientos de los ´Baby boomers´ (y tal vez algún otro fanático joven) para echar mano a otra versión del Mustang

Bullitt requirió de dos ejemplares del Mustang, uno de ellos se encontraba en un deshuesadero (o "yonke" como los conocemos en el norte de México) en Baja California Sur; mientras que el otro fue comprado por $6,000 dólares en 1978 por un coleccionista estadounidense. En enero de este año se exhibió por consentimiento del dueño (herederos del dueño original) en el Auto Show de Detroit el ejemplar icónico y aprovechándolo, Ford develó la nueva versión Bullitt para el año 2019. El original estuvo hasta hace unas pocas semanas en exhibición enfrente del Capitolio, en Washington D.C., atrayendo multitudes a este suceso histórico.

Parece que Ford ha aprovechado las últimas tres generaciones del Mustang para sacar una versión Bullitt. A mi parecer es una excelente idea, porque utiliza la adaptación del mítico coche del cine en diferentes conjuntos de tren motriz (con desempeño mejorado cada vez); eso sí, no abandona el número de cilindros para los más puristas de la marca, un V8 de 5.0 litros. Y para los del otro lado del Atlántico (porque allá también los hay), saldrá por primera vez esta versión, aunque respetando la motorización de nuestro continente. 

La versión americana tiene 480 hp y 420 lb-ft, mientras que la versión europea desciende a 458 hp y 390 lb-ft, por aquello de la regulación de emisiones. La transmisión es exclusivamente manual, con seis relaciones que invitan a prolongar cada una de ellas y poder rozar la zona roja del tacómetro, sin perderse la sinfonía natural del ronquido del motor. El fabricante tomó el múltiple de admisión del Shelby GT350 para ensancharlo a 87 mm, además que realizó los ajustes necesarios a la computadora (ECU) para así alcanzar las mencionadas cifras. Los frenos corren a cargo de Brembo, dentro de rines de 19 pulgadas y sustentados en una suspensión perfeccionada. Atrás exhala a través de cuatro tubos de escape. 

Estéticamente se remite al color clásico del Bullitt y añade el color negro como alternativa. Por dentro, las etiquetas de Bullitt ubicadas en el volante y tablero (así parece, si es que no se me escapa alguno). ¿Su precio?, lo dejaremos en 35 mil 190 dólares. Si lo quiere convertir a pesos hágalo bajo su propio riesgo. Si no le parece exagerado, repita el ejercicio en un mes más y veremos. Eso sí, de nosotros depende, aunque sea parcialmente, la depreciación del peso.