Anuncia ONU cumbre para dar prioridad mundial al cambio climático

Antonio Guterres, dirigente de la ONU dijo que para el próximo año habrá una cumbre que podrá al cambio climático como asunto prioritario en la agenda internacional

En un discurso en Nueva York, Guterres informó además que nombró como su enviado especial para dirigir los preparativos de esta cumbre al diplomático mexicano Luis Alfonso de Alba, exembajador de su país ante la ONU y la Organización de Estados Americanos (OEA).

La cumbre se enfocará en delinear acciones para contrarrestar los sectores que crean la mayor cantidad de emisiones, e impulsara estrategias de resiliencia en los lugares donde hagan la mayor diferencia. La cumbre reunirá a líderes de empresas, políticos y a la sociedad civil.

La intención de la cumbre además será conocer la manera en que se detendrá el aumento de las emisiones contaminantes para el año 2020 y como se alcanzará la meta de cero emisiones netas para mediados de siglo.

"El cambio climático es el tema definitorio de nuestro tiempo, y estamos en un momento decisivo. Enfrentamos una amenaza existencial directa", advirtió Guterres.

Apuntó que si la contaminación mundial no cambia de trayectoria para el 2020 se corre el riesgo de que cambios fuera de control en el clima provoquen consecuencias desastrosas para la humanidad y para todos los sistemas naturales en el mundo.

De acuerdo con la Organización Meteorológica Mundial, las últimas dos décadas incluyeron 18 de los años más cálidos desde 1850, cuando comenzaron los registros. Mientras tanto, este año se perfila para ser el cuarto más caliente en la historia.

Pese a que las olas de calor extremas, los incendios forestales, las tormentas y las inundaciones están dejando un rastro de muerte y devastación en el mundo, "demasiados líderes se han negado a escuchar", lamentó Guterres.

Resaltó que estos trastornos ya han afectado al Ártico, y provocan que los incendios forestales duren más y se extiendan más, que los océanos se vuelvan más ácidos causando la muerte de corales y agotando aún más las pesquerías vitales.

Además, alertó, el cambio climático más intenso hará más complicado alimentar a la humanidad; las tasas de extinción aumentarán y más personas se verán obligadas a emigrar de sus hogares a medida que la tierra de la que dependen se vuelva menos capaz de sostenerlos.

"Esto ya está dando lugar a muchos conflictos locales por la disminución de los recursos", señaló Guterres.

Guterres declaró además que los compromisos alcanzados en el Acuerdo de París sobre cambio climático, para lograr que las temperaturas aumentaran en menos de dos grados centígrados durante este siglo, no bastarán para detener el calentamiento planetario.

Según un estudio de la ONU, los compromisos asumidos hasta el momento por los Estado como parte del Acuerdo de París representan solo un tercio de lo que se necesita para contrarrestar el cambio climático.

Guterres aseveró no obstante que hay buenas noticias en torno al tema del cambio climático. Explicó que hay enormes beneficios económicos en un modelo no contaminante.

Para 2030, la pérdida de productividad causada por un mundo más caliente podría costar a la economía mundial dos billones de dólares, precisó Guterres.

De acuerdo con un informe presentado la semana pasada, una economía verde generaría 26 billones de dólares adicionales para el año 2030 comparado con una economía que no tomara medidas y mantuviera el rumbo actual.

Asimismo, la Organización Internacional del Trabajo estima que las políticas de economía verde de sentido común podrían crear 24 millones de nuevos empleos en todo el mundo para 2030.

Guterres manifestó que el mundo se acerca "al borde del abismo", aunque aclaró que aún no es demasiado tarde para cambiar de rumbo.

"Todos los días que no actuamos es un día en el que nos acercamos un paso más a un destino que ninguno de nosotros desea, un destino que resonará a través de generaciones por el daño causado a la humanidad y a la vida en la tierra", enfatizó Guterres.