Acciones que dan amor


El amor por los animales siempre lo había sentido, a pesar de que de pequeña no la dejaban tener mascotas en casa. ¿O quizá esa prohibición hizo que los quisiera aun más?

Fue hace algunos años, con la llegada de su primera perrita, cuando comenzó todo. Uno tras otro comenzó a alimentar, procurar y buscarles hogar a perritos abandonados que encontraba en la calle o que le daban conocidos y desconocidos que decían que ya no los podían cuidar.

Así, desde hace 15 años, Juany Castorena, que vive en una colonia de Apodaca, dedica su vida entera y sus propios recursos a alimentar a perritos de la calle por las noches y a hacer lo necesario para que todos los perros y gatos que se atraviesan en su camino tengan una vida digna y puedan tener una nueva oportunidad con alguna familia que quiera recibirlos.

Limpieza en casas y venta de ropa o cosas usadas es lo que hace esta señora para obtener los recursos necesarios. También le ayudan un veterinario, que cobra de manera simbólica, sus hijos, quienes colaboran en la manutención de Juany, y personas que le ayudan a transportarse a centros de esterilización y que llevan esporádicamente alimento para los que están en recuperación o a la espera de un nuevo hogar.

“El número de animalitos abandonados empieza a crecer”, dice preocupada la señora Juany y entonces habla de la desinformación causada por quienes no han comprendido la nueva ley de la Secretaría de Desarrollo Sustentable de Nuevo León, que busca regular a quienes lucren con animales, más no así a quienes dan en adopción, adoptan o tienen mascotas en casa, lo que ha hecho que mucha gente abandone a las mascotas en la calle por miedo al cobro de un impuesto que en realidad no existe.

Al día de hoy, Juany está en búsqueda de un refugio en Juárez para resguardar a los perros abandonados por la pirotecnia de diciembre, y suele pedir bolsas de alimento, materiales como cartón o latas, o ropa que la gente ya no use para ella venderla y poder comprar alimento y medicamentos para sus huéspedes gatunos y perrunos.

Incluso, en apoyo a esta labor, surgió el Perrotón 2, iniciativa a cargo de Luis Martín del Campo, y respaldada por el caricaturista Guffo Caballero, para brindar los recursos que necesita la señora Juany para seguir con su misión.

La meta es reunir $20,401 (un peso más que la cifra recaudada del Perrotón 1 para el Refugio Franciscano en la Ciudad de México). $10, $20, $50 ó $100 pesos puede donar cualquiera que quiera ser parte de este proyecto que ayuda a estos seres que tenemos a nuestro alrededor.

Para animar a los interesados en esta causa, Guffo Caballero además se ha comprometido a hacer una caricatura con sus mascotas a quienes donen más de $500 pesos para ayudar a que los perritos y gatitos que llegan con la señora Juany tengan la posibilidad de una buena atención médica y alimentación y, al final, sientan más amor.

Para saber más del Perrotón, entra a y http://bit.ly/2fRyJPi
Para contactar a la señora Juany Castorena: http://bit.ly/2fRFosT