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Acaba de cumplir 31 años el 24 de agosto y a su corta edad parece que va a ser la secretaria del Trabajo en el gobierno de López Obrador.

Ahora que estuvo en Monterrey, en dos reuniones nos habló del programa "Jóvenes construyendo futuro", que el nuevo gobierno quiere emprender para darles trabajo en menos de un año, a 1 millón 600,000 aprendices que ni estudian ni trabajan.

El número total de "ninis" que serán beneficiados es de 2 millones 300,000, y todavía nadie sabe cómo le piensan hacer para convencer a esos chavos de que se pongan a jalar y que desquiten la lana que el nuevo gobierno –perdón–, que nuestros impuestos les va a pagar al ser contratados facilito, sacándole la vuelta al tortuoso proceso que los humildes mortales sí tienen que seguir para conseguir chamba. 

No sé si nos habrá hecho caso, pero lo menos que le dijimos fue que si en toda la administración de Peña Nieto se registraron tres y medio millones de empleos en el IMSS, ¿cómo piensan hacerle para meter al sistema a tantos en tan poco tiempo?

Les platico: Luisa María Alcalde Luján es abogada egresada de la UNAM y buscándole por todos lados a su incipiente carrera, lo más que le encontramos relacionado con la cosa laboral fue que cursó la maestría en Políticas Públicas y Derecho Laboral en Berkeley. Tan tan.

No hay más en su palmarés relacionado al sensible y delicadísimo tema de la secretaría que tendrá a su cargo, y su otra experiencia, la política, muestra que participó en las protestas contra el desafuero del entonces jefe de gobierno del DF –el mismo López Obrador–; luego en otras protestas, las de las elecciones presidenciales del 2006; fue también parte del "gobierno legítimo" que "instauró" el tabasqueño ese mismo año; en 2011 se afilió a Morena y por ese partido fue diputada federal de 2012 a 2015. Otra vez, tan tan.

El trompo a la uña que se quiere echar Luisa María no es cualquier cosa, porque al ya de por sí heroico intento que quieren hacer para colocar laboralmente al 44% de lo que se hizo en 5 años 8 meses, se le suman otros elementos muy peligrosos:

1.- Cuando le preguntamos a la próxima ministra del Trabajo cómo le piensa hacer para ubicar, convencer y registrar a 1 millón 300,000 "ninis" en menos de un año, respondió que mediante un censo casa por casa.

La experiencia dice que un censo así no se realiza casa por casa, porque casualmente los "ninis" se la pasan en la calle. Ya veo a los encuestadores del próximo esfuerzo nacional de empleo, preguntándole a la mamá, al papá o la abuelita del candidato a ser contratado como aprendiz "¿dónde mero podemos encontrar a su hijo o a nieto?".

"No pues por el nombre nunca lo van a localizar, mejor pregunten por ´La Tarántula´. Con su nickname es más seguro que lo hallen", seguro les va a decir la irreverente abuelita.

Entonces, un censo así no va a funcionar, porque –imagínense– el que utilizamos en el reclutamiento convencional para ocupar 200,000 vacantes requiere contactar a cinco veces ese número. Y esto, tratándose de gente que ya trabaja o tiene estudios.

2.- Los últimos datos del Inegi dicen que los "ninis" andan entre 18 y 28 años. ¿Y qué creen? Ese es precisamente el segmento que más rota en México. El 75% de la rotación laboral en los últimos tres años es de chavos de esas edades.

O sea, si los que estudiaron y trabajan rotan a ese nivel, no quiero saber los monstruosos niveles de rotación que sufrirán las empresas cuando los aprendices entren a jalar.

3.- El costo promedio de capacitación en México para puestos operativos básicos, que es a donde quieren meter a los aprendices, anda alrededor de los $25,000 pesos.

López Obrador quiere que los empresarios paguen eso. El problema es: ¿a qué empresas va a mandar el gobierno a los chavos? ¿Para capacitarlos en qué puestos? Porque lo más probable es que al rato los van a tener que cambiar a una fábrica de otro giro o a otro puesto, porque a donde llegó no era lo suyo.

¿Cómo identificar la vocación y las habilidades de un chavo que en su vida ha trabajado? ¿Mediante un censo casa por casa? N´ombre, por favor, y en un año, menos....

4.- La rotación de personal costó a las empresas de México $2,480 millones de pesos en 2017 y en lo que va del año, la cifra escala ya los $1,500 millones.

El ingreso de los "ninis" a la fuerza laboral no va a resolver el fenómeno de la rotación. Lo agravará, porque cada aprendiz va a ganarse un salario sin buscarlo, a diferencia de millones que lo buscan cada día. La chamba les va a caer facilita y su lealtad no será para su empleador, sino para el presidente populista que dispuso tal medida.

¿Qué quiere López Obrador? ¿Darles empleo a quienes nunca lo han tenido ni se van a esforzar por tenerlo? ¿O formar legiones de seguidores de quienes poder echar mano, si las circunstancias lo ameritan?.

¿Al llamado de quién van a responder los "ninis" aprendices? ¿Al de su jefe en la empresa donde trabajan o al del político que hizo ley el "jale para todos, aunque no tengas qué pujar para ello"?

5.- Noticia para el nuevo gobierno: más de 8 millones de mexicanos que han estudiado y trabajado, están desempleados, porque la mayoría de las empresas prefieren contratar –todavía– a los de entre 18 y 28 años y no a quienes tienen más de 45, que por su edad, son despreciados.

CAJÓN DE SASTRE

El plan "Jóvenes construyendo futuro" basado en los "ninis", es un petardo.

"Por favor, que alguien les diga al nuevo presidente, o de perdido, a la chaval nueva secretaria del Trabajo, que se pongan impermeable, porque ahí viene la tormenta", dice irónica y mordaz la experta en estas lides de mi Gaby.

...Mañana la segunda parte.

placido.garza@gmail.com


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