IQ FinancieroMonterrey
Más del autor

Compras consolidadas buscarán reducir gasto hasta 2% respecto al PIB

Suspenden contratos en Pemex para Odebrecht

ASF en plena reestructura

¿Por qué los telefonistas no corren peligro?

AMLO: Se acabó la campaña. A gobernar para todos


Para alcanzar la Presidencia de la República, el movimiento político y social que encabeza Andrés Manuel López Obrador tuvo que dedicar 15 años a generar cohesión social en medio de un México destrozado por las desigualdades y la corrupción.

· La cohesión social se formó en torno al descontento luego de décadas y décadas de saqueos de los recursos naturales y del patrimonio del país.

· López Obrador se fue transformando en un experto en el manejo de la opinión pública; en insertar temas controversiales en la agenda mediática, social y política. Nadie como él en un mundo de políticos que, en muchos casos, se ganaron a pulso la desconfianza de la población. En 15 años,  AMLO– con excepción de su paso como responsable del gobierno de la Ciudad de México– evocó, una y otra vez, la promesa del cambio. Aquí, a los habitantes de una urbe llena de problemas y mafias, AMLO demostró que la transición democrática por sí misma opera cambios y avances. El movimiento, la salida de grupos de interés, de negociadores voraces y, por supuesto, de mafias, siempre beneficia a la ciudadanía. Sin embargo, no pasa mucho tiempo antes de que los nuevos gobernantes generen sus propias inercias negativas. Es allí en donde la democracia debe intervenir. El pasado 1 de julio México dio muestra de civilidad y avance; las voces catastrofistas tuvieron que guardar sus crónicas de desastre. México salió a votar; se abatió el nivel de abstencionismo con una participación del padrón electoral superior al 65%. Aún más, sucedió lo impensable: se reconoció el triunfo del voto y se dio paso a la transición. No faltaron las voces que acusaban un pacto entre partidos. Sí, entre Morena y el PRI. ¿Por qué no? Antes, Morena y el PRI –apenas unos meses atrás– habían elegido al titular de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) después del impasse y estancamiento en las decisiones, dejaba acéfala esa posición; igual que sucedió con el responsable del Sistema Nacional Anticorrupción. Un acuerdo entre Morena y el PRI permitió que David Colmenares, un economista de extracción priísta llegara a la ASF. Así nació el primer resultado del "primor". A la ciudadanía le toca ahora vigilar cada pacto, cada acuerdo, cada resultado de las nuevas alianzas políticas que se presenten a la luz de la crisis de partidos y el nuevo orden de los liderazgos políticos.

· ¿Pactaron el PRI y Morena la transición? Parece que el PRI, en todo caso, se rindió a la inercia social con la que AMLO y su movimiento prometió llegar el 1 de julio. ¿Qué iba a negociar si se le apuntaba con la derrota segura? No, el PRI no negoció: se rindió. 

· AMLO ha prometido todo; un México en el cual los pobres no se olviden; en donde las políticas públicas los beneficien. El problema es que cumplir las promesas exigen reorganizar y limpiar la casa. AMLO y su equipo llevan décadas planeando cómo hacerlo. ¿Bastará reducir salarios, evitar los gastos superfluos, consolidar compras de gobierno y terminar con la corrupción? Quizás. Pero sólo será entre el 1% y 2% del PIB. Antes, sin embargo, el gobierno de AMLO deberá garantizar políticas ortodoxas y blindar los flancos débiles que pudieran recibir ataques de los grupos que vayan perdiendo privilegios. Otro reto será que sus negociadores, antes del sector privado, no se corrompan y desvíen el camino; que sus candidatos ganadores en los puestos de legisladores gobiernen para todos los mexicanos y no sólo para sus clientelas. Deberá, forzosamente, olvidarse de los días de campaña y gobernar para todos y cada uno de los mexicanos.


Sigue leyendo...
Volver arriba