¡Ay Jalisco, no te rajes!


Yo estaría dispuesto a creer que el 50% de los encuestados le haya dicho a cualquiera de los mercaderes de la información, que votarán el primero de julio que viene por Andrés Manuel López Obrador para Presidente, sea o no sea cierto. Lo que me parece totalmente imposible es que una sola de esas personas no se haya planteado la interrogante que políticos, periodistas, ciudadanos de cualquier filiación política nos venimos haciendo desde hace tiempo: ¿De qué vive, ha vivido durante los últimos 15 años, Andrés Manuel López Obrador? 

No se le conoce empresa alguna que le pague dividendos o ganancias ni empleo fijo o eventual donde cobrase salario de nómina o pago de honorarios. Tampoco se ha sabido de su declaración de impuestos. La respuesta que muy ocasionalmente da el personaje es que vive de lo que le deja la venta de los numerosos libros que ha publicado, de promoción política personal. Esa versión es tan de risa loca que no se lo creería ni su señora madre, que en gloria esté si es que carece de ella.

En este mismo espacio y en más de una ocasión se ha criticado la tibieza de la campaña de José Antonio Meade, su falta de rigor crítico y bravura en el combate. Ahora ha dado un primer golpe que, si bien no es espectacular, tiene el peso suficiente para ponernos a meditar nuestro voto. Meade ha retado a Ricardo Anaya y a Andrés Manuel a que discutan públicamente con él el monto y origen de sus patrimonios. Porque ha de saber usted que sobre el candidato panista también hay sospechas de enriquecimiento explicable, pero no explicado. Tan sencillo como eso. La adquisición de un polémico predio para convertirlo en parque industrial y quintuplicar su valor, generando ganancias que se triangularon en México y otros países tratando de borrar su huella.

Indebidamente en el reto se ha dejado fuera a la señora Zavala, toda vez que su fortuna –cualquiera que sea– está mancomunada con la de alguien que fue presidente de México durante seis años.

Pero en fin, lo cierto es que tanto Anaya como López Obrador han rechazado el reto de José Antonio Meade. Anaya arguye que Meade es demasiado pequeño para sus tamaños; Andrés Manuel va más allá, diciendo que “sus asesores” le han recomendado que no caiga en esta “provocación”. Este recurso es incluso más pueril que aquello de los derechos de autor por sus libros. De pronto, el autócrata por antonomasia le hace caso a unos invisibles asesores.

Meade debe seguir insistiendo en su demanda. Los mexicanos deberíamos presionar para que se lleve a cabo esa confrontación, en la que el mismo Meade debe darnos a conocer su patrimonio. De lo contrario, el que se quiera rajar que se vaya pa’ su tierra.

PILÓN.- Los señores del poder han puesto literalmente el grito en el cielo ante la revelación de que el obispo de Chilpancingo-Chilapa, Salvador Rangel, se ha reunido con los capos del narcotráfico en su jurisdicción para pedirles que dejen en paz a su grey. Los malosos habrían puesto como condición una serie de exigencias muy locales. Por ejemplo, que los gobernantes cumplan lo que como candidatos prometen. Afirmar, como el secretario de Gobernación hizo, que en nuestro país no se negocia la aplicación de la ley. Hay antecedentes de que no ha sido siempre así. Lo han reconocido gente como Sócrates Rizo y Vicente Fox Quesada, el primero fue gobernador de Nuevo León, y el segundo, presidente de la República. Es claro también su historial en estos asuntos. En diciembre de 1993 y enero del año siguiente, Girolamo Prigione, en su calidad de Nuncio Apostólico del Vaticano en México, recibió en residencia de la colonia Florida a Ramón y Benjamín Arellano Félix, quienes eran entonces prófugos de la justicia y sospechosos de haber asesinado al cardenal Posadas en el aeropuerto de Guadalajara, crimen que nunca se esclareció, cubierto con la versión de que lo mataron por una confusión”. Si tanto preocupa al gobierno federal la violencia y el tráfico de drogas en Guerrero, debieran comenzar por ofrecer a los pobres campesinos que reciben una miseria por cultivar amapola y rayar su tallo para obtener la goma que llegará millones de veces más cara como opiáceos a la Unión Americana.

felix.cortes@gmail.com

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