Celebridad prioritaria


‘‘El circo es su templo’’

Décimo Junio Juvenal  (60-128 D.C) poeta romano

Más que ser un asunto moral, de buenos o malos, la celebración en Monterrey del fenómeno Leonardo DiCaprio es un asunto de prioridades.

Esto quiere decir que para muchos su prioridad es una realidad lejana muy distinta a la que acontece frente a ellos, lo cual comoquiera que sea es muy confusa, de acuerdo a la falta de información generalizada.

Falta de información o pocas ganas de difundir lo que nos sucede como comunidad y como país. Crisis en muchos sentidos, a la cual le rehuimos por elección sistémica y propia. Crisis que se maquilla con el abuso de la dependencia en contenidos televisivos y de cine, entretenimiento que acaba llenando nuestras cabezas de trivialidades.

Quiero aclarar que este análisis es aparte de los actores y sus películas. No discuto la calidad de sus actuaciones y arreglos de cine.

Lo que discuto es que hagamos de las fantasías nuestras urgencias. Discuto el que el contenido del Facebook regiomontano se centre todo el día en la vida de un actor. Discuto el que Hollywood sea la principal fuente de nuestra admiración como cultura. Discuto que Hollywood nos eduque. Discuto el que sus películas, sus novelas, sus documentales, así como los heroicos discursos de los ganadores de la gloria celebrity, sean lo que moldeen nuestras vidas. Muchas de estas millonarias figuras aprovechen sus ‘santas’ apariciones para autocriticar al sistema para el que trabajan, haciéndonos creer que realmente les interesa el cambio.

No se necesita vivir en un contexto para hacer juicios sobre otros pueblos. Empero, nos puede gustar o no, pero la gente lo hace. La gente emite juicios sobre otros sin ponerse completamente en su lugar.

Yo por eso le pregunto, estimado lector, ¿a qué juicio llegaría usted si le tocara ver dos tipos de imágenes de algún país lejano y desconocido? Las primeras serían las de la violencia, las cuales últimamente emanan como una moda de los medios masivos mexicanos (y regiomontanos) como ‘información’, hacia un mundo cada vez más escéptico de la funcionalidad de México como país.

Las otras imágenes serían de la estirpe de la celebración en la Macroplaza por lo del celebrity Leonardo DiCaprio. La libertad de expresión es una virtud comunitaria que no hay que perder de vista. Eso es una cosa. Otra cosa muy distinta es no darnos cuenta que al celebrar trivialidades a veces olvidamos o escondemos algo sobre nuestras vidas.

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