Cierres


Suena el timbre en el colegio, da inicio el último período de este ciclo escolar, con un nudo en la garganta iniciamos la despedida, agradecemos primeramente a Dios, por habernos permitido llegar todos juntos a este último día de escuela. Los muchachos emocionados no pueden contener su alegría e inicia una erupción de emociones en todos los sentidos, gritos , risas, cantos, lágrimas, por fin después de 200 días de "cautiverio" son libres, para algunos es una pequeña pausa ya que pronto iniciarán sus cursos para el próximo nivel, para otros es un merecido descanso después de tanto trabajo. 

Para mí es un cierre y la apertura para este artículo que el día de hoy quiero compartirles. Cada despedida con lleva a un cierre, quizá no de manera absoluta por que constantemente estamos abriendo nuevos ciclos interconectados entre sí. Cuando termina uno inmediatamente está iniciando el que sigue y así sucesivamente.

Mucha gente habla del cierre de los ciclos pero: ¿Qué son? Vamos a denominar ciclo como el compilado de momentos vividos, impregnados de sentimientos, agradables o no, a los cuales nos apegamos.

El problema está cuando nuestra mente no quiere dejar los momentos pasados que componen este ciclo, ya sea por confort, nostalgia, costumbre; deteniendo nuestro avance al siguiente y de alguna manera, impidiendo que disfrutemos el presente. A todo esto se le llama apego, que es el vínculo afectivo que nos ata a cosas o personas, en muchas ocasiones sin sentido alguno.

El cerrar un círculo no se trata de olvidar y suponer que las cosas no pasaron, sino todo lo contrario. Es darle un lugar, aceptar la pérdida y recordar con cariño la etapa que pasó pero ya no con premura o necesidad. Yo creo que todos recordamos con ternura alguna etapa de la escuela pero no creo que quisiéramos volver a ella. La recordamos y le agradecemos la experiencia que nos brindó de crecer y aprender.

Ojo, si tu observas que al contrario, no quieres pensar en esta etapa o en aquella persona como si no hubiera pasado, no estamos cerrando un ciclo, lo estamos evadiendo y esto sucede cuando hay algo pendiente por hacer o perdonar.

Tips para cerrar círculos.

Recordar:

Por más cruel que parezca, hay que recordar todo lo que vivimos en ese momento que ahora duele, es imposible que todos los recuerdos sean negativos, así que hay que aprender de lo sucedido, aceptar lo vivido y no pretender olvidarlo.

Perdónate:

Como seres humanos somos perfectibles, y por más que nos esforcemos, siempre quedan pendientes sobre el escritorio, acéptalo y crece.

Perdona:

Suena bastante fácil, pero lograrlo requiere de una disculpa que a veces nunca llega, por lo tanto, aprender a no guardar rencores se vuelve un trabajo meramente personal.

Ríndete:

Sí, como lo lees, hay situaciones que están fuera de nuestro control y peor aún, de nuestro entendimiento, no lo hagas.

Acepta:

Existen cosas que quedan fuera de nuestro control, no intentes cambiarlas porque llegará a ti una inmensa frustración. El mejor camino para lograr aceptar lo que ya pasó.

Despréndete:

Para lograr despegarte por completo del sentimiento negativo, necesitas vivirlo, es decir, necesitas abordar un duelo. Elizabeth Kubler Ross enlista de forma muy clara y sencilla los pasos que todo duelo conllevan, este proceso requiere de tiempo y es necesario permitirnos tener paciencia para vivir todas sus etapas:

Negación, Ira, Negociación, Depresión y Aceptación.

Como lo compartía más arriba, un cierre siempre es la llave para abrir algo más. En mi caso despediré a estos chamacos con una inmensa gratitud por todo lo que enseñaron y esperar a las novedades de sus sucesores.


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