Como la Rana René


No sé como hayan visto ustedes al seleccionado mexicano de futbol en su partido del viernes pasado frente a la selección de Costa Rica.

Por supuesto que se vio superior, como debiera ser siempre que juegan ante los equipos de la zona de la Concacaf. No mucho, pero sí es mejor el cuadro azteca, por más que en diversos capítulos, se hayan obstinado en mostrar unos resbalones históricos que ya han quedado ahí consignados en crónicas de aquellos tiempos.

El actual cuadro mexicano está en el nivel de jugar mejor que los equipos de la zona, pero no tanto como para ser Campeón del mundo, o mínimo colarse en la élite de los mejores 10 del mundo. No en este momento.

Acostumbrados a vivir del cuento en este folclórico país, donde hasta el ‘Piojo’ Herrera puede dirigir el seleccionado azteca, las declaraciones de entrenador colombiano Juan Carlos Osorio causaron cierto escozor en muchos compatriotas, cuando dijo que México no está para exigir títulos, ni para ser una potencia futbolística o ser Campeón del mundo. Y es cierto.

Osorio afirma que tiene 15 jugadores de muy buen nivel, pero hasta ahí. Si no todos son cracks, es más complicado competir en el alto nivel donde se conquistan las copas a nivel mundial.

Mire usted: por ahora, México tiene muy buenos futbolistas. Cuando todos -los 14 o 15 que jueguen y canten en el mismo tono, hablaremos de posibilidades de entrar a la élite mundial. Mientras tanto, no.

Tiene tres muy buenos arqueros, pero al que no le duele una cosa, le duele otra. Ninguno es Gianluiggi Buffon.

Tanto Corona, como Talavera son muy buenos, pero como a Ochoa, les duele el juego por alto.

Saber medir un centro por alto y salir exactamente para hacer el corte, quedarse con ella o darle un puñetazo al balón, llevándose a defensas y delanteros por delante, no es algo sencillo... para nada.

Quien sepa hacer eso, es equivalente a que un jugador de campo pueda poner un tiro libre, sobre una barrera en el ángulo, inalcanzable para un arquero. En la defensa tienes dos excelentes hombres que son Rafa Márquez y Héctor Moreno.

Los demás no están en su nivel. Muchachos como Reyes, Araujo, Alanís, Salcedo, Hugo Ayala o César Montes, no están al parejo de los dos primeros. Vaya, ni siquiera Layún, un muchacho que como defensor puede ser efectivo, pero al desdoblar la frente, suele mostrar intermitencias incomprensibles.

Y si aparte de pronto contemplan a chavos como Luis Fuentes o Luis Reyes, Torres Nilo, Jiménez o Aquino, que tampoco son cracks de alto nivel. Son buenos para el entorno nacional, para la liga mexicana.

Los que más saben de medio campo al frente como Herrera, Guardado, Jonathan, Dueñas, Montes y Orbelín, son muy pocos; contadísimos, los que saben qué hacer con la pelota.

Y si no pueden, tendrían que dejar el lugar a otros dos volantes como son Pizarro y Brizuela, que están haciendo un excelente torneo en Chivas.

Herrera, el más lúcido de todos, tiene un comportamiento muy extraño en la cancha... puede hacer algunas cosas muy bien y de pronto disfrazarse del hombre invisible y flotar sin perjuicio ni beneficio, haciendo nada y poco, sin afectar, ni beneficiar a su equipo sino más bien todo lo contrario.

Pudiendo ser el ‘10’ que tanto necesita el Tri, prefiere pasar de largo y ceder ese encargo a... nadie. Nadie puede con ese puesto que algunas veces manejaron Tomás Boy, Benjamín Galindo o Cuauhtémoc Blanco.

Muchachos como Orbelín Pineda se la tienen que creer si quieren tomar las riendas del Tri. Si al frente tienes cinco atacantes como Hernández, Vela, Gio, Jiménez, y aparta el inoxidable Oribe, más dos extremos como Elías Hernández o Jurge Damm... necesitan abastecerlos de cuero.

La delantera y su capacidad no son el problema. Siempre existirá una dosis de confianza, teniendo al ‘Chicharito’ o a Peralta en el eje del ataque por lo que representan, por lo que han aportado al Tri y lo que hacen en sus clubes en los últimos años. Digamos que ahí no hay pierde.

Los que no garantizan nada son los extremos. No siempre encaran y muchas de las veces no saben centrar bien, mandan el centro al 'ai se va' y sin destinatario elegido. A todos estos habría que agregar tres delanteros mexicanos como Hirving Lozano, Ángel Sepúlveda y Ángel Saldívar.

Estos tres chavos se han venido abriendo paso a codazo limpio entre el bosque de troncos importados de Sudamérica.

Digamos que plantel para clasificar, tranquilamente, sin los sobresaltos de hace cuatro años, hay...

Que sea bien dirigido o no, eso ya es otro boleto. Tendremos que esperar. De entrada, tenemos que agradecer a Osorio su realismo. El solo hecho que no haga albergar muchas esperanzas y se maneje en un bajo perfil, eso ya es importante.

Que no haga soñar ni pensar a los mexicanos que tienen un súperquipo es bueno, porque no es así.

Yo sí creo que tiene un súperequipo, pero -como a la Rana René- cuando veo que Jürgen Damm no sabe ni recibir un balón, un cambio de juego de 60 metros que le ponen al pie, y se le escurre por la banda... o que le mandan un servicio y lleva tres metros de ventaja sobre su defensor y centra mal, pues ya entonces dejo de creerlo y pienso que Osorio tiene razón.

Que no se le puede exigir mucho a este equipo que por el momento está en la medianía y ahí va a seguir mientras los capos del cártel sigan permitiendo que los demás cárteles laven lana en equipos con 20 extranjeros... y a los otros, les permitan alinear con nueve foráneos una semana sí... y la otra también.

Si de la Selección Mexicana, ocho titulares juegan en el extranjero, es por algo... pero ya sabemos que el negocio para la mayoría no es precisamente producir jugadores, sino la compra de madera importada.

¿O cómo te explicas que hay un equipo mexicano que no tiene para pagarle los sueldos a su plantel, pero sí para contratar 14 extranjeros más, aparte de los siete que ya tenía?

¡Pos oye!