Cuando la gente se cansa, echa mano del voto y bota al más pintado


Después de ver lo que sucedió en San Pedro Garza García, tiene razón Rebeca Clouthier; también la tiene Mauricio Fernández, pero Miguel Treviño la tiene mucho más que los dos juntos.

Cuando Rebeca Clouthier dice que en su fallida candidatura le tocó lidiar con el hartazgo de la población y pagar por los platos que rompió otro y no ella, está en lo cierto.

Igual sucede con Mauricio Fernández, al defenderse y decir que a los votantes no les gustó la candidata y por eso la castigaron.

Y Miguel Treviño, el primer ciudadano independiente electo para ser alcalde de este municipio, se adueñó de la razón desde sus días de campaña, al ir sumando adeptos mediante una propuesta bien sencilla: recuperar el verdadero sentido de la política, que es servir a los demás.

Les platico: desde hace tres años, la cosa estaba bien cantada en San Pedro, cuando Lorenia Canavati quedó como candidata independiente en segundo lugar en las elecciones municipales, abajito de Mauricio y muy por encima del PRI. Desde entonces, el PAN tenía aquí los días contados.

Al votar por ella, la voluntad ciudadana comenzó a manifestarse desde entonces, buscando una nueva alternativa de gobierno, lejos del señorío que los panistas instauraron en este municipio durante 30 años seguidos.

Esa manifestación electoral por buscar algo diferente se afianzó durante los últimos tres años,  "gracias" a su sordera ante la gente y al estilo faraónico de Mauricio Fernández, empeñado en preservar para la posteridad su nombre y sus "obras de arte", a través de museos y plazas pagadas con nuestros impuestos, y encima, arrebatándole a comunidades de vecinos espacios destinados a áreas verdes.

A Miguel lo conocí cuando era parte del Consejo Nacional de Seguridad Pública. Luego trabajó en la administración de Jaime Rodríguez, donde duró muy poco. Haciendo gala de su derechez, renunció al hacerse públicos los trafiques del gobernador de Nuevo León. 

Va a ser el próximo alcalde porque trae en la mira, para ponerle remedio, el hartazgo de los habitantes de este municipio ante el caótico crecimiento urbano, ante el deplorable estado de calles y avenidas, ante los caprichos de Mauricio Fernández y ante vialidades diseñadas por aprendices que ganan sueldos de expertos, entre otras barbaridades.

En medio de todo esto, la candidata perdedora acaba de avisar que va a impugnar el resultado de las elecciones. Dice que ninguna de las encuestas que le enseñaron mostraban a Miguel como ganador. "En la peor yo estaba siete puntos arriba, no coincide nada. Estoy asustada, sorprendida, porque no me checa ningún número", dijo textual. 

Se queja de que a ella le tocó pagar el costo de muchas acciones equivocadas de la administración de Mauricio. Pues como dice mi Gaby: "quién le manda".

Entonces, este año se terminan en San Pedro 30 de gobiernos panistas para dar paso a la administración ciudadana independiente de Miguel.

Lo siento por algunos funcionarios de Mauricio realmente muy buenos, que a lo mejor se van con los panistas, como Rafael Serna Sánchez, tesorero de los de a carta cabal, y Enrique Javier González Cisneros, impulsor de la cultura en todas sus manifestaciones. Por el bien de San Pedro, qué bueno sería que en el caso de funcionarios como éstos, se diera la reelección que su jefe Mauricio, de último momento, decidió no buscar.

Finalmente, lo que sucede en San Pedro y en México es una señal clara de que cuando la gente se cansa de sus gobernantes, echa mano de lo que está a su alcance.

Qué bueno que en el caso de México, eso de lo que se echa mano es el poder del voto y no otras cosas. 

CAJÓN DE SASTRE

Exactamente un 4 de julio como el de hoy, hace dos siglos, alguien debe haberle preguntado a George Everest "¿Cuántos años tienes?". A lo cual seguro respondió: "los que me quedan de vida, porque los que he vivido ya no los tengo, como no se tiene todo aquello que se ha gastado".

La montaña más alta del planeta (8,848 MSNM) lleva el nombre de este geógrafo galés, que dedicó su vida a realizar el primer estudio topográfico de la cordillera de los Himalayas, desde la India hasta Nepal.

A lo mejor esa forma de responder la aprendió de otro, pero Everest la repetía cada vez que alguien le preguntaba su edad.

Ese nombre se ha aparecido todos los días en mi vida de montañista. Y hoy, que cumplo años, no me preguntes cuántos tengo, porque te voy a responder igual que Everest lo hacía.

placido.garza@gmail.com

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