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Cuidemos a nuestros jóvenes


Ante la noticia de un presunto suicidio de un alumno de la Prepa Tec, busqué en Internet, ¿cuántos jóvenes se suicidan en México cada año? Y resulta que, con datos de la Secretaría de Salud, 16 jóvenes entre 12 y 24 años se suicidan cada día en nuestro país; además, se nos indica que el principal motivador para que esto ocurra es la exigencia social, que involucra un buen número de síntomas que tienen  los muchachos.  

Al buscar en Internet "cómo evitar los suicidios en los jóvenes" aparecen 7.3 millones de sitios que hablan de este tema, lo cual nos indica que es un problema mundial que deberíamos de estar atendiendo. Pero, ¿qué nos recomiendan a los padres para evitar que suceda algo así en nuestras familias?

Primero, nos piden estar atentos a los datos reales sobre el suicidio, pues "nueve de cada 10 personas que se suicidan avisan su deseo de hacerlo claramente y el décimo lo deja entrever. Casi la totalidad de los suicidas ha expresado verbalmente o mediante un cambio de conducta su intención de suicidarse", pero no olvidemos que para notar este deseo debemos estar cerca de nuestros hijos, conversar con ellos, escuchar sus avisos. 

Recuerden, nos dicen, que "las personas que intentan suicidarse no lo hacen para impresionar a los demás"; no lo hacen para impresionar a sus padres.  

Pero ¿que consejos nos recomiendan para prevenir el suicidio en los jóvenes, en nuestros hijos?. En el siguiente sitio, https://bit.ly/2tdU6A7, se nos recomienda: 

No olviden que "el entorno familiar es clave para evitar la idea del suicido. Mantener una familia que transmita seguridad y apoyo es la mejor estrategia para la prevención", y ésta es una de las responsabilidades más importantes de los padres y abuelos.

La segunda acción que se nos recomienda es "estar conectado con el mundo de las amistades y relaciones sociales de tu hijo. Ésta puede ser una buena estrategia para prevenir problemas en el mediano plazo. Las redes sociales y la actividad que tu hijo desarrolla y recibe en ellas también son parte de este ámbito". Pero nuevamente les recuerdo que le debemos de dedicar tiempo a nuestros hijos, las dos sugerencias anteriores implican pasar de la recomendación a los hechos. No se les olvide que infancia es destino y que los padres que nos tocan definen mucho el futuro que tendremos.  

En el siguiente sitio de Internet, https://bit.ly/2x5y5VW, nos recomiendan lo siguiente: 

"No permita que la depresión o la ansiedad de un adolescente aumente sin control. Tal vez su hijo simplemente esté teniendo un mal día, pero podría ser algo más si dura más de una par de semanas. Escuche a su hijo adolescente, incluso cuando no está hablando. Existen por los general tres o más factores o circunstancias que están presentes al mismo tiempo en la vida del niño cuando él o ella están pensando en quitarse la vida: pérdida mayor (por ejemplo, rompimiento de una relación o muerte), abuso de sustancias, presión social o parte de pares, acceso a las armas de fuego, humillación pública, o una enfermedad crónica. Nunca ignore las amenazas de suicido como un melodrama típico de los adolescentes. Cualquier declaración escrita o verbal que diga "me quiero morir", "ya no me importa nada", "me pregunto cuántas personas vendrían a mi funeral", "a veces quisiera sólo dormirme y no volver a despertar", "todos estarían mejor sin mí", o "no tendrás que preocuparte por mí por mucho tiempo", deben considerarse con plena seriedad. 

Pero, sobre todo, no le diga, "¡no lo dices en serio!". Esté dispuesto a escuchar sin juzgar  lo que realmente está diciendo, que es: "necesito tu amor y atención, porque siento muchísimo dolor y no puedo con esto yo solo. Si usted tiene armas de fuego en el hogar, guárdelas en un lugar seguro o cámbielas a otro lugar hasta que la crisis pase".

Pero, por encima de todas las cosas, queramos y cuidemos a nuestros hijos.

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