De las ñañaras al oscuro


Desde muy pequeños se les enseña a los niños a expresar sus sentimientos, recuerdo mucho haber jugado con mis hijos a : cara enojada - cara feliz- cara triste, activando en el niño la capacidad de identificar los gestos y después relacionarlo con la emoción. Con el paso de los años se hacen diferentes tareas para que el ser humano no sólo reconozca los sentimientos propios y los de los demás sino que se busca la capacidad de alinearse con ese sentimiento del otro, un término denominado empatía.

Sin embargo hay muchas ocasiones donde las palabras que conocemos para identificar una emoción no se encuentra en nuestro vocabulario, en mi casa que es la suya; hay una expresión muy simpática que utilizamos: "Me da oscuro". La aplicamos cuando entra ese sentimiento al bajar en la noche las escaleras, en medio de la penumbra, intentas localizar el interruptor de la luz, en la espalda y las manos te empieza a recorrer un cosquilleo, sumando a una aceleración en los latidos del corazón, es graciosos pero de verdad que esos microsegundos entre la oscuridad y la luz pueden ser eternos además de que corremos el riesgo que la mano pachona tome la nuestra. 

Y así muchas mas emociones y como buenos mexicanos si no lo conocemos, pues lo inventamos. Pero se han preguntado si el "ñañaras", el "camafat", el "soponcio" se llaman igual o al menos significan lo mismo en otros países.

Investigando sobre el tema me encontré con lo siguiente: "Tiffany Watt Smith, psicóloga del Centre for the History of Emotions de la Queen Mary University, ha investigado 154 palabras en idiomas de todo el mundo". Las cuales nombran diferentes tipos de emociones que entran en esta categoría de no nombre en algunos vocabularios.

Como ven la cantidad de emociones es enorme, tuve la oportunidad de asistir a una conferencia con Rafael Bisquerra donde nos compartía su investigación sobre el universo de las emociones, y cómo la extensión en el vocabulario nos puede hacer reconocer mejor lo que estamos sintiendo. Reflexioné, cuántas emociones conoce, y cuántas reconoce al verlas. 

Bisquerra ubica como emociones principales a la felicidad, amor, alegría, miedo, ansiedad, asco. Y de ellas deriva un sinfín de emociones vinculadas a esta emoción principal pero que varía según la situación, este es el caso de la tranquilidad, satisfacción, bienestar y gozo que provienen de la felicidad; así como el pavor, pánico, horror, temor, susto y alarma que derivan del miedo. Queda claro que muchas veces lo que sucede es que no sabemos cómo nombrar lo que percibimos.

Conocer los nombres de las diferentes emociones, sensaciones y sentimientos que podemos experimentar nos ayuda a ampliar nuestro abanico emocional. De hecho, cuando podemos colocarles una etiqueta logramos vivir con mayor intensidad esas sensaciones porque le estamos indicando a nuestro cerebro que se concentre en ellas. Las integramos a nuestro banco de datos lo que nos permitirá hacer uso de ellas cuando la situación lo amerite.

Los invito a tomarse el tiempo de identificar las emociones y los sentimientos que generan, quizá por mucho tiempo has estado recurriendo a un espectro emocional un tanto limitado ya sea por tiempo, por facilidad, o sencillamente por parquedad en el vocabulario, pero te aseguro que es una dinámica muy divertida encontrar las diferencia entre la tranquilidad y el bienestar, aunque lo resumamos siempre con "bien" o entre agobio e intranquilidad en lugar de "nada". 

Mucha suerte en su dinámica de exploración y recuerden si bajan por las escaleras en la noche antes de prender la luz van a sentir "oscuro".


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