Dos gotas de agua


"...En Nuevo León se ha roto el tradicional equilibrio en las relaciones entre los sectores de la comunidad... Resulta alarmante lo que ahora nos sucede.

"El viejo principio, norma invariable en la conducta de los nuevoleoneses, de que cada quien debe de cumplir cabalmente sus deberes, está amenazado por la intolerancia de unos y la irresponsabilidad de otros. Y un sentimiento de irritación parece cultivado desde afuera por gentes extrañas, de algún modo, a la comunidad.

"Nosotros, como ciudadanos, no podemos ocultar nuestro temor de que una comunidad reconocidamente laboriosa sea arrastrada a una conducta de venganzas estériles y de acusaciones imprecisas, de intolerancias y resignaciones que altere el ritmo de trabajo y empañe los ideales de solidaridad patriótica.

"Eso es muy grave, sobre todo si se toma en cuenta que lo que aquí sucede, se ofrece como espejo de lo que pasa en el país.

"En Nuevo León se ha formado un cuadro de intranquilidad alimentado por la desconfianza; desconfianza de los sectores con respecto a los actos de los representantes de la Autoridad.

"Una comunidad tradicionalmente laboriosa que parece ser arrastrada por una conducta animada por la intolerancia, por el revanchismo o la defensa de intereses egoístas.

"Los nuevoleoneses siempre hemos estado dispuestos a cumplir esmeradamente nuestras responsabilidades, las obligaciones de trabajo y deberes cívicos. Los trabajadores  han puesto lo mejor de su esfuerzo para que los resultados sean óptimos mientras que los empresarios se afanan en mantener irreprochablemente las industrias que manejan.

"Los trabajadores nuestros, pocas quejas tienen sobre el incumplimiento de las leyes laborales y los industriales saben que los hombres de trabajo de nuestra región son efectivos y hasta hace poco, también los funcionarios públicos ejercían la autoridad con limpieza, con responsabilidad para confirmar la majestad de la ley.

"Pero ahora, el equilibrio en las relaciones se ha roto... La mayoría de los nuevoleoneses estamos convencidos de que fue el gobierno del estado quien primero abandonó los cauces tradicionales en las relaciones entre los sectores de la sociedad.

"Los nuevoleoneses nunca hemos sido intolerantes con la autoridad, pero siempre hemos exigido que la autoridad se ejerza con respetabilidad, con enérgica ecuanimidad, con responsabilidad. El estado carece en estos momentos de una autoridad de ese tipo.

"Nuevo León necesita para restaurar su ambiente, de un gobierno que cumpla con sus responsabilidades cabalmente; ajeno a las presiones y extraño a los compromisos inmediatos o distantes porque nuestro estado se encuentra perplejo ante un caso muy especial: al frente del Ejecutivo están un grupo de personas que creen gobernar con las acciones que realizan, pero gran parte de la ciudadanía está convencida de que las acciones hasta ahora realizadas sólo han contribuido a confundir, deteriorar y desviar nuestro rumbo, antes claro y definido.

"Lo que falta en Nuevo León es un diálogo abierto, franco, directo sobre los problemas del estado; un diálogo que obligue a la sinceridad, que garantice la sinceridad. Un diálogo que supere las diferencias, concilie intereses, advierta problemas y formule soluciones porque la situación actual demanda actitudes generosas, preocupaciones incesantes y planteamientos ayunos de demagogia y de intereses futuristas.

"Es urgente que se disipe el temor, que se alivie la intranquilidad para que se restaure la confianza.

"El problema que padece nuestra comunidad, es, podemos decirlo así, un problema eminentemente político determinado por: la incomunicación y divorcio del poder público con la ciudadanía, ineptitud para mantener la vigencia plena de la Ley y el desdén a los afanes y aspiraciones de los nuevoleoneses.

"Por eso, la desconfianza, la intranquilidad, la inseguridad que campean en nuestra zona desde hace tiempo, las debemos liquidar. Por ello, debemos platicar para superar diferencias, conciliar intereses, advertir problemas, formular soluciones que serán actitudes generosas para disipar intranquilidades y temores que hace tiempo se han venido fabricando ayudando a fuerzas anárquicas complejas que quisieran mermar la unidad para lograr un mejor desarrollo de sus turbios manejos..."*

*El contenido de este artículo, fue tomado de una carta dirigida al entonces presidente Luis Echeverría Álvarez, el miércoles 9 de octubre del 1974 y que fue redactada y reproducida por el político y periodista regiomontano Noé G. Elizondo (1930-2016) en su libro titulado ¿Qué es Nuevo León? publicado en el año de 1975.

Y la claridad, nitidez, certeza y exactitud de los elevados conceptos políticos vertidos en el valiente escrito a casi 44 años de distancia de haber sido redactado por el destacado político y escritor nuevoleonés, por el lado que usted lo quiera ver con su óptica particular, no pierden vigencia, estimado lector, pues describe en él, como dos gotas de agua, una similitud asombrosa con la actualidad: una gran precisión en la descripción del entorno y la atmósfera política de aquel tiempo, casualmente casi idéntica, con la realidad actual que tristemente vivimos en el Nuevo León de nuestros días.

Por hoy es todo amable lector, medite lo que le platico, disfrute la vida y al máximo a su familia, esperando que el de hoy, sea para usted un reparador domingo. Nos leemos en cabritomayor.com, donde podrá encontrar todas nuestras columnas políticas, además de las más importantes noticias, artículos y reportajes taurinos, amén de que en "Crack" nos tendrá el próximo viernes en "Por los senderos taurinos" y aquí mismo dentro de ocho días.


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