El Círculo Mercantil, una gloriosa historia


Portador de un majestuoso e intachable prestigio deportivo, extraordinario transmisor de los indispensables valores sociales y un ejemplar emisor de los importantes principios morales con los que aún se distingue a la cada vez más disminuida, honrada y honesta sociedad regiomontana, el Círculo Mercantil Mutualista de Monterrey continúa, como lo ha hecho a lo largo de sus 117 años de vida, construyendo a pesar de los pesares, una gloriosa historia de grandeza, prestigio y honor, en bien de la comunidad regiomontana.

Y es que, abrazado a la nostalgia, cómo no recordar los veranos de las clases de natación en su alberca, los juegos de basquetbol en su gimnasio grande, el boliche, los torneos de billar, ajedrez o dominó, o el histórico vestíbulo de su majestuosa entrada principal, que daba la monumental bienvenida con una fuente donde se postraban las figuras de unas ranas, que emanaba de sus bocas los chorritos que le daban movimiento a aquellas aguas que al contemplarlas, el tiempo se convertía en magia, pues en su transparencia, se apreciaba el honor de un fiel reflejo en el espejo de la vida de aquellos ejemplares y visionarios hombres que se dieron la tarea de cultivar, crear, construir y sostener a una de las instituciones más prestigiadas y emblemáticas de nuestra ciudad y de México.

El que esto escribe, orgulloso de pertenecer como socio activo de la célebre institución, se ha sentido honrado por formar parte de la apreciada fraternidad a la que venera desde su infancia con un gran respeto y vehemente rectitud en su conducta personal, en honor a la grandeza y majestuosidad que le imprimieron de gloria aquellos extraordinarios, ilustres y visionarios miembros de la sociedad como lo han sido al paso de los tiempos, don Eugenio Garza Sada, don José P. Saldaña, D. Félix Cavazos, el Lic. Vallejo, Ricardo Torres Martínez y Jaime Martínez Garza, entre muchos otros más.

Tras 117 años de escribir la historia de la mano con la ciudad, "El Círculo" a través de la formación de los valores relacionados con la sociedad, la cultura, el deporte y la familia, ofreciendo a la comunidad hombres de bien y una juventud sana y ejemplar en la formación de personas educadas, responsables, honorables, honestas, trabajadoras, esforzadas, guerreras e incansables que, con un sentido claro, honrado y nacionalista, han forjado una prestigiada identidad moral que desde sus orígenes, ha distinguido a esta gloriosa institución y a sus miembros, de entre las demás.  

Sin embargo, con el paso del tiempo y el crecimiento de la ciudad, entre otros factores naturales, hicieron que aquellos honrosos años dorados de la institución se fueran opacando lentamente, disminuyendo con ello no sólo el número, sino el prestigio, la honestidad y el honor de algunos miembros, al "relajarse" paulatinamente las estrictas condiciones morales que debían de portar los aspirantes a pertenecer a la emblemática sociedad.

Al paso del tiempo, algunos de ellos aparentemente tomaron a la institución como un botín de poder, privilegios y hasta de caprichos que hoy han sido totalmente eliminados, descubriéndose a su paso, una serie de probables pero muy serias y posiblemente millonarias irregularidades en los manejos financieros de la institución en pasadas administraciones y que hoy la tienen en una crítica situación de supervivencia. 

Y en consecuencia, he visto con tristeza que, durante la última semana, el Círculo Mercantil Mutualista de Monterrey ha sido víctima de "periodicazos" infundados de algunos medios de comunicación que han sido inocentemente "chamaqueados" por algunos miembros y exsocios que, cubiertos cobardemente en el anonimato y motivados por intereses ajenos a los valores supremos de bienestar de la emblemática sociedad, han pretendido desprestigiar a la honorable institución, su presidente y la actual mesa directiva.

Obvio decir que es muy lamentable que el prestigio de la institución y sus actuales directivos trate de ser manchado mediáticamente por la falta de profesionalismo de algunos medios de comunicación, pero sobre todo, por la actitud beligerante y cobarde de algunos socios y exsocios, indignos de pertenecer a la emblemática fraternidad por su cuestionable proceder y evidente carencia de principios morales y valores sociales, mismos que han sido a lo largo de 117 años de historia los pilares que ha sostenido el prestigio del Círculo Mercantil Mutualista de Monterrey.

En lo particular y con el conocimiento de saber que "a periodicazos sólo las moscas mueren", a pesar de estas turbulentas vicisitudes, me siento sumamente orgulloso y honrado de formar parte de esta emblemática sociedad mutualista que, gracias a la grandeza y lealtad de la mayoría de sus socios y en honor a su prestigiada historia, con una gran visión han determinado su apoyo para reinventarse a sí mismos y devolverle a la institución la solvencia moral, el prestigio social, el honor y la honestidad que colocó antaño a la institución como un icono de la ciudad, bajo sus intachables principios morales y valores sociales para continuar ofreciendo nuevas generaciones de jóvenes sanos, bien formados en beneficio de nuestra sociedad regiomontana y continuar escribiendo así esta gloriosa historia.

Por hoy es todo, amable lector, medite lo que le platico, disfrute la vida y al máximo a su familia, esperando que el de hoy, sea para usted un reparador domingo. Nos vemos esta tarde en la Plaza de Toros de Cadereyta y nos leemos en cabritomayor.com, donde podrá encontrar todas nuestras columnas políticas, además de las más importantes noticias, artículos y reportajes taurinos, amén de que en "Crack" nos tendrá el próximo viernes en "Por los senderos taurinos" y aquí mismo dentro de ocho días.


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