El Consejo... de la simulación


Le dicen a Protágoras que es prácticamente un hecho que se aprueben los aumentos al transporte en Nuevo León.

A menos que el gobierno "Bronco" la piense bien y se arrepienta de último minuto, es un hecho que los que están a favor van a mayoritear la votación en el Consejo del Transporte del estado, que es el órgano que decide.

¿Y cómo van a mayoritear?, ahí le va, estimado lector: Al Consejo lo forman 44 miembros, de los cuales 6 nunca se aparecen, así que quedan 38 votos útiles... De esos 38, resulta que tantos como 16 miembros son empresarios o sindicatos transportistas —que es lo mismo—, y si a esos 16 le suma los 5 representantes de gobierno, dan 21 votos (de 38) que con la mano en la cintura obtienen lo que quieran...

Mire qué monos: Tienen un Consejo mayoriteado por los propios transportistas. ¡Con razón alzan las tarifas cada vez que les da la gana!...

Pregunta: ¿De qué sirven entonces los demás miembros del Consejo del Transporte, que incluye a 9 alcaldes, 2 académicos, 4 representantes de la IP y 3 ciudadanos, si como quiera siempre serán mayoriteados por los dueños de los camiones y los taxis?, ¡nomás están calentando el asiento!

Es más, lo peor del asunto es que todos esos miembros que no son transportistas ni gobierno estatal, al ser minoría, nomás están avalando con su firma decisiones impuestas por los empresarios de las rutas (en contubernio con funcionarios del estado). Ah, pero eso sí, el Consejo es rete plural y rete democrático... ¡Qué simulación tan hermosa!

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En otros asuntos no menos picosos, le cuentan a Protágoras que hay cada vez más panistas y priístas —de esos que forman "las estructuras"— que están soltando sopa sobre lo que "verdaderamente ocurrió" en las elecciones locales este 2018... ¡Zaaaz!

Y ojo con esas habladurías, agarra cada vez más fuerza una teoría que podría explicar por qué ganó la elección de Senador por Nuevo León —y en primer lugar— el joven Samuel García...

Usted recordará, estimado lector, que el resultado fue particularmente sorpresivo, pues prácticamente todas las encuestas ponían al panista Víctor Fuentes como el puntero de dicha contienda, y en la batalla jugaban fuerte también el priísta Jorge Mendoza y el "moreno" Álvaro Suárez...

Pues con lo que está saliendo a la luz, hay materia para pensar que las encuestas efectivamente no se equivocaban, nomás que, ojo, lo que no podía preverse era el factor que los polacos llaman "la operación"; o sea, el que los partidos ordenen a sus bases —secretamente— cómo votar...

Y es que, según lo que están empezando a confesar un buen número de panistas, e incluso algunos priístas, es que extrañamente sus líderes les pidieron votar, no por los candidatos de su mismo partido, ¡sino por MC o por Morena!

¿Cóooomo?, preguntará usted... Ahhhh, pues es que resulta que la elección al Senado bien podía considerarse una "lucha de titanes", donde se medirían fuerzas gallos que son competitivos para disputar la próxima gubernatura en Nuevo León.

El punto donde la puerca torció el rabo es el siguiente: Algunos liderazgos locales del PAN y del PRI sencillamente no querían ver fortalecidos a sus propios candidatos, para que no les hicieran sombra en la carrera rumbo al 2021, así que tras bambalinas, ¡les metieron el pie!

Ejemplo: Se dice que Zeferino Salgado, mandamás nicolaíta —que aún maneja las bases albiazules en San Nicolás y que ahora vuelve como alcalde–, no quería que su colega Víctor Fuentes demostrara demasiada fuerza, por lo que mandó a que mucha raza que controla votara ¡por Samuel García!

El propio Samuel debe haberse sorprendido de ganar la contienda en colonias del municipio de Juárez o de Escobedo, ¡que nunca pisó!... Y es que si bien el senador por MC ha logrado harta popularidad, especialmente vía redes sociales, en las colonias populares la verdad es que no tiene arraigo.

En otras palabras, sin querer queriendo fueron sus propios partidos enemigos los que hicieron fuerte a Samuel, con tal de no fortalecer más a quienes verdaderamente les tenían miedo... Pero, ¡así es la polaca, señores!

¡¡Yássas !!




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