El financiamiento público en política


Junto a las diputaciones de representación proporcional, el financiamiento público a los partidos es un tema que lastima a los mexicanos por lo oneroso, opaco y discrecional que es en su aplicación.

Para el año 18, el *INE autorizó $6,788,900,016 ($6,788 millones 900,016 pesos). La sola lectura de la cantidad es irracional, una burla cuando la mitad del pueblo se debate entre un rango de pobreza y otra tercera parte ve mermado su poder adquisitivo.

Sólo para dimensionar lo grotesco del derroche en el sistema democrático, un salario mínimo es menor a $3,000 pesos mensuales y un salario promedio mensual en el país no alcanza los $8,000 pesos. Dividida usted el monto que se dará en este año a los partidos entre su salario mensual y sabrá cuántas miles de familias podrían vivir varios meses con ese dinero.

El INE no hace algo ilegal, el artículo 41 de la Constitución manda el financiamiento de los partidos políticos para sus actividades ordinarias y sus campañas electorales, el problema no estriba en el texto constitucional, sino en el monto aprobado conforme a fórmulas irracionales.

¿Debe terminar el financiamiento público de las campañas? En 1973, cuando la reforma político-electoral de Luis Echeverría Álvarez, se refuerza el financiamiento público a los partidos y se facilita el acceso a la radio y la televisión para ellos. Fue una válvula de escape para despresurizar al país luego del 68.

El financiamiento público permitió acortar la brecha en la iniquidad de las contiendas electorales, permitió recursos y voz a las minorías opositoras al partido hegemónico.

Su presencia amortigua la posibilidad de dinero sucio en la política, entendiendo por sucio, el de los gobiernos, empresarios con intereses particulares, de la delincuencia o el extranjero, entre otras fuentes turbias de financiamiento a la política.

El fondo del problema no es el financiamiento público, es el uso que de este dinero se hace y lo onerosos de los montos. Ver que políticos derrochan el dinero público, enerva, saber que dilapidan en comidas, viajes y ‘gastos de representación’, ofende la inteligencia.

Sin olvidar que la autoridad misma es insensible al momento de solicitar sus presupuestos, basta recordar que el INE quería un edificio nuevo sin justificación real.

El asunto del fideicomiso por el que la autoridad busca sancionar a Morena tiene su trasfondo en el uso de los recursos públicos asignados a ese partido.

La ley prohíbe que el destino de los mismos sea para efectos diferentes a los asignados o para la ‘sensibilización’ de los electores a favor de ese partido. Por ello, se prohíben las despensas, láminas, bloques, tinacos o material de construcción, pues pueden manipular la intención del voto.

En caso que Morena haya recibido dinero público y éste haya parado en los damnificados del huracán y los sismos de septiembre del 17, entonces, aunque sea de buena fe y sin lucro político de por medio, se habrá quebrantado la ley y eso es sancionable. Aunque el INE ya avaló que no hubo intención electoral en el fideicomiso.

Recordemos que el PRI, derivado de esos mismos fenómenos meteorológicos, pidió que se cancelara el financiamiento público mediante una reforma legal, es oportuno saber el seguimiento a esta iniciativa que fue acompañada por el entonces candidato José Antonio Meade.

A partir de ahora, la chiquillada, léase PAN, PRI, PRD y Verde, dependerán más que nunca del financiamiento público para sobrevivir como marca electoral.

Es momento que AMLO avance en su cuarta transformación y ésta se encamine a consolidar el régimen democrático en México, donde acaben los protagónicos presidentes del INE, se redefina el monto, uso y transparencia del recurso público en los partidos políticos. Que nuestra democracia alcance niveles de competitividad en la equidad.

Es oportuno que consolidemos un sistema democrático plural, representativo, incluyente y que limite el uso de recursos públicos a las actividades realmente democráticas en lo partidos políticos. No necesitamos partidos obesos en un país desnutrido.

*Fuente: DOF, fecha viernes 1 de septiembre de 2017.


Volver arriba