El fracaso de la reforma educativa


La reforma educativa de Enrique Peña Nieto fracasa porque nace sin cabeza ni corazón. Es una reforma plagiada de la implementada en 1993.

Sus supuestos aportes del enfoque basado en el aprendizaje, en el valor comunicativo del lenguaje y el pensamiento y lógico-matemático para los planteamientos cotidianos, están vigentes desde la reforma de Carlos Salinas de Gortari.

Sus pocos aportes se centran en el aprendizaje de TIC´s y en ponderar el enfoque socioemocional de la educación. AMLO no tiene nada que revertir de la reforma porque nunca hubo tal.

En julio 13 de 1993 se publicó la Ley General de Educación donde se plasmaron las reformas al sistema educativo mexicano, Carlos Ornelas en su obra "El Sistema Educativo Mexicano" señalaba que las modificaciones al modelo educativo derivaban de la reforma de Estado emprendida por el entonces presidente Salinas.

Los funcionarios del gobierno de EPN defienden que la reforma educativa es la súper reforma que viene a transformar el sistema educativo mexicano; es sólo gatopardismo.

Seguramente por no leer y sólo "ler", les vendieron a los funcionarios espejitos, pues lo que han planteado en el discurso político respecto a que dejarán de lado la memorización para ponderar el proceso de aprendizaje en los alumnos, es el mismo que dio sustento a la reforma salinista.

En 1993, la reforma educativa tenía al alumno en el centro del proceso, a partir de entonces, en el lenguaje académico-educativo dejó de hablarse de enseñanza para hablar de aprendizaje, este cambio deriva en que el educando debe aprender mediante un proceso de construcción del conocimiento.

Al hablar del aprendizaje y no de la enseñanza, pierde importancia el "qué" del conocimiento, entran en juego el "cómo", "para qué", "dónde" y otras interrogantes que dan forma a los planes y programas de estudio.

Es falso que el aprendizaje memorístico sea el método de aprendizaje de los alumnos actuales, la memorización corresponde a la etapa de la educación tradicional, superada décadas atrás en el sistema educativo mexicano (lo que no implica sea mala la memorización, dicho sea de paso).

Engañaron al Presidente al hacerle creer que en su sexenio empezaría la educación a basarse en la construcción del conocimiento.

Entre las innovaciones se encuentra que en el nuevo planteamiento curricular se ubica el humanismo. En la Ley de Educación de 1993, se escribía en los artículos

2° y 7° la importancia de que la educación garantizara la participación activa del educando con responsabilidad social para que alcanzara a ser un ciudadano con valores como democracia, justicia, solidaridad, entre otros.

Respecto a lo que hoy llaman gobernanza del sistema educativo donde el propósito es la inclusión de la sociedad en la función educativa; en la ley de Salinas se conoció como la participación social en la educación.

Cuando habla de inclusión y equidad, la ley de educación de 1993 dedica un capítulo completo a este aspecto.

Otro elemento revolcado para que todo quede igual es lo relativo a la formación docente. En 1993, se conformó la carrera profesional del maestro donde sereconocía que la educación normal era el inicio y que la capacitación y actualización deberían estar durante la vida profesional del docente.

Según el documento de la SEP "Los fines de la educación en el siglo XXI"; el propósito de la educación básica pública es contribuir a formar ciudadanos libres, participativos, responsables e informados, capaces de ejercer y defender sus derechos, que participen activamente en la vida social, económica y política de México; otro plagio a la reforma de 1993.

Su fracaso no es causa de AMLO ni de los profes, es porque nunca hubo una reforma educativa, todo fue una estafa maestra.

Creo que los funcionarios del peñanietismo fueron engañados por los colmilludos que les vendieron la propuesta implementada por Salinas; no quisiera creer que plagiaron la reforma de 1993 y la reescribieron como si fuera su gran aporte. ¿Serían capaces de plagiar a otros autores?


Volver arriba