El miedo no anda en burro


“A veces ser valiente consiste en aparentar serlo”, una anécdota de montaña.

Hace unos días, como parte de las actividades que procuramos en la organización en la que colaboro, hicimos una excursión a la que llamamos “Vence tus miedos”.

El objetivo era, con el pretexto de realizar una actividad retadora para los más, confrontar los propios miedos y reflexionar como éstos se interponen en el camino que nos conecta a los propios sueños.

Iniciamos con una breve charla sobre el tema, para más tarde dirigirnos a la zona de La Huasteca en donde un equipo especializado en actividades de montaña nos esperaba. Tras una sesión de capacitación sobre el uso del equipo y los sistemas que soportarían nuestra bajada nos declaramos listos para la primera, y tal vez única, experiencia de bajada en rapel.

He de confesar que, a sabiendas de lo que ocurriría en el evento, planeé todo para que en el momento en el que la mente traicionara a mi voluntad el resultado no fuera vergonzoso sino todo lo contrario considerando que a los colaboradores que habitualmente me siguen les decepcionaría ver a su líder dudoso y paralizado por el miedo. Decidí entonces que al llegar el momento, me incluiría en el principio de la fila para experimentar la aventura así, cruda y llena de realidad.

LLEGAR A LOS LÍMITES

El primer reto era subir por una ladera que dejaba ver a pocos centímetros de mis pasos el desfiladero que llamaba a mi existencia a rendirme ante las leyes de la física. Con mirada siempre segura, falsa tal vez, seguí llevando a mi cuerpo a sus límites, porque no son muy extensos esos límites, tal vez es que llegue pronto hasta ellos. Todos los que subían al mismo tiempo que yo lo hacían con empeño y escuchando sus voces interiores que les gritaban argumentos para claudicar. Nadie lo hizo y por fin llegamos al punto del descenso.

Con la claridad mental de la capacitación recibida uno a uno fueron bajando, hasta que me llegó el turno. Las miradas de los que seguían tras de mí, y de los que abajo esperaban a los primeros atrevidos se cernían sobre mi naturaleza, alejada de aquella índole de actividades, mientras que un silencio me dejaba a solas conmigo. Una vez enganchado al sistema de descenso todo dependía de la cuerda anclada a la pared y de mi voluntad; “échate para atrás”, dijo el instructor mientras que en mi mente seguía quitando candados y abriendo cerrojos para liberar ese deseo de conservar la vida y mantenerme seguro.

CAPACIDAD DE CREER

El vacío se veía a mis espaldas y me presentaba unos dientes feroces y filosos. Tras dos intentos que debieron haber durado unos veinte segundos pero que sentí como una vida, decidí no escuchar más y aventarme hacia atrás, como me dijeron que lo hiciera, entonces no había marcha atrás, había que bajar y hacerlo de una sola pieza.

La experiencia fue formidable, descendí sin problemas y mi capacidad para creer en mí creció un poco. Los demás vivieron sus propias epifanías y al final coincidieron que el aprendizaje y la materialización de los sueños está detrás del miedo y que el miedo nos acompaña y se presenta ante nosotros con la apariencia que le damos. Creo que el miedo es bueno y necesario en la medida en la que nos mantiene alertas para subsistir ante el peligro, pero no cuando nos controla y nos aleja de la felicidad y la realización.

ATRÉVASE


El líder está solo y siente miedo en muchas ocasiones. Mantenerse firme y tomar el riesgo es lo único que separa a muchos exitosos de otros que no lo son, a pesar de que su capacidad es mayor que la de los primeros. Quien sigue al líder debe ver en él seguridad, creer que el líder sabe, que puede y que vale la pena seguirlo. Deje a un lado los miedos y enfrente los retos que le presenta la realidad, tal vez tenga más posibilidades de conseguir lo que quiere. Tal vez al principio no tenga el éxito que espera pero su éxito habrá consistido en tomar el riesgo; luego además vendrán los logros. Deje de postergar y de darle tanta autoridad al miedo, le garantizo que en su cuenta final habrá más éxitos que fracasos y que el camino le será más divertido y satisfactorio.

Sigue leyendo...