El mito de que los bienes raíces 'siempre suben'


Hay un mito muy extendido acerca de las inversiones en bienes raíces, que puede llevar a los amateurs de este mercado a sufrir pérdidas considerables o a endeudarse de más, lo que a la larga –lejos de aumentar– puede afectar su patrimonio. Me refiero a la falsa creencia de que el valor de los inmuebles “siempre sube”.

Desde luego, es de esperar que por el mero efecto de la inflación en la economía, los precios de casi todo, junto con los salarios y las inversiones, se vayan ajustando al alza, pero ojo, no necesariamente significa que ganen en términos reales. Valor y precio, aunque con frecuencia se usen como sinónimos, no son lo mismo.

Esto se lo digo a propósito de una nota publicada hace unos días en el diario El Financiero, que da a conocer que la incertidumbre económica por la que atraviesa el país –por factores como la llegada de Donald Trump a la presidencia de EUA– ocasionó que el 15% de la población que pensaba adquirir una casa, ya la esté pensando dos veces, y que el precio de las mismas cayera entre 5.5% y 12% en enero de este año en algunas colonias de la CDMX y otras partes del país.

No sólo eso. El periódico cita un reporte del portal Inmuebles24 que señala que “En enero de 2017 se registró el tercer mes de caída consecutiva desde octubre de 2016”.

A la incertidumbre por lo que vendrá para la economía mexicana este año y el próximo –y que presiona por la vía de la baja en la demanda–, habría que sumar por lo menos dos factores relevantes: 1.- La excesiva oferta de inmuebles en algunas zonas de la CDMX, Guadalajara y Monterrey –esta última, por cierto, cerró 2016 como la ciudad con el mayor número de viviendas vendidas del país–; y 2.- La tendencia alcista de las tasas de interés en México que encarecerá el crédito, y que irá paulatinamente reduciendo la adquisición de propiedades por esta vía.

A propósito, es de esperar que Banxico el resto del año le siga el paso a la Reserva Federal (Fed) estadounidense si también continúa su ciclo alcista de tipos.

Aquí cabe señalar que el crédito vigente de la banca comercial al sector privado destinado a la vivienda aumentó 7.1% anual en 2016, mientras que el PIB lo hizo a un ritmo de sólo 2.3 por ciento.

Por los motivos aquí señalados, la mesa queda entonces más que puesta para que los precios de algunos bienes raíces ya no vayan al alza con tanta fuerza, o de plano se vayan para abajo.

Debido a ello, la recomendación para quien no es profesional del sector es justo la misma que para otros: compre barato y venda caro, no al revés.

Para que su inversión sea rentable y con un riesgo minimizado, la clave está en el precio de compra. Decidirse por una propiedad cara y sentarse a esperar a obtener una ganancia porque los inmuebles “siempre suben”, le podría traer una desagradable sorpresa.

Si usted es sujeto de crédito y tiene interés en comprar un bien raíz, hágalo, pero como le digo, tomando en cuenta que la clave es buscar bien, negociar el precio más favorable posible y aprovechar que la ola bajista de precios en algunas zonas, puede estar a su favor.