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El PRI-MOR, un pacto de impunidad


Al ver que su candidato no levanta, el PRI está en una encrucijada, optar por una alianza con el PAN –muy trabajada y explotada– u optar por el PRI-MOR, una nueva alianza que hace unos días vimos aparecer en los pasillos del Senado de la República.

El pasado 26 de abril, nos levantamos con tremendo madruguete por parte del Senado, quienes aprobaron la designación –irrisoria– de dos comisionados al Instituto Nacional de Acceso a la Información (INAI) impulsados por el PRI y avalados por Morena. Esto se vio, cuando los senadores del PAN y del PRD buscaron reventar el quórum cuando se quiso someter a votación la designación de los siguientes comisionados. Esta decisión fue posible debido a una alianza del PRI con Morena, y esto es lo más preocupante. Ahora son cuatro comisionados del INAI los que han sido designados por el PRI, esto quiere decir que cuentan con la mayoría suficiente para reservar información por lo menos, por los próximos dos años.

Lo preocupante va más allá de estas designaciones, es observar que una fracción del PRI pretende pactar con Morena, en lugar de la tradicional alianza PRI-PAN con la que se pudieron ganar las elecciones del 2006 y 2012, esta última mediante el Pacto por México que logró desatorar importantes reformas estructurales como la penal, la energética, la fiscal y la educativa.

Se rumora que para un grupo importante del PRI le es más sencillo pactar con Andrés Manuel que con Ricardo Anaya, éste último ha sido muy incendiario contra el partido en el poder, especialmente con el grupo del presidente Peña. La esperanza de que no llegue Andrés Manuel es cada vez más complicada: no se ha consolidado una alianza común PRI-PAN como la que ha querido el CCE y la Coparmex. 

Hace unos días, 500 empresarios se reunieron con el presidente del INE para ver la posibilidad de tener un candidato común. La realidad es que a estas alturas de la contienda, no es posible tal cosa, mediante alianza puede una parte del electorado ser atraída hacia otro candidato, sí, pero que de facto los votos de un candidato pasen al candidato por el que declinó, esto no es posible.

Para el norte del país está muy claro que el voto útil debe ser en favor de Ricardo Anaya, lo dicen priístas y panistas. Es el actual segundo lugar en todas las encuestas y es quien, en el primer debate, demostró mayor preparación. Meade es un excelente técnico, académico y cuenta con una experiencia superior a todo el resto de los candidatos, pero el color de su espalda no ha podido ayudar a su lucha. Según el último estudio de Goldman Sachs "Mexico: Facing 100 Days of Uncertainty and Potential Drama", el PRI es el partido más odiado con un 40%, le sigue Morena con un 12%, y el PAN con 7 por ciento. Por ende, la estrategia más perspicaz al día de hoy, resulta impulsar una sola candidatura que dé certidumbre al actual marco constitucional y que provenga del partido con mayor aceptación.

Hasta el momento, desconocemos cuál será la alianza que tendrá la maquinaria priísta, será la tradicional alianza que impulsó a Calderón y a Peña Nieto o será una nueva alianza a favor de la impunidad. Ya la designación de los comisionados fue un antecedente de este pacto, y se escuchaba en los pasillos del Congreso, de utilizar la misma estrategia para el nombramiento de un Fiscal General. Saber si este pacto se reflejará en las elecciones presidenciales es todavía una incógnita que muchos no quisieran saber.

Guillermo Muñoz Diego: Es licenciado en Relaciones Internacionales por el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), ha sido colaborador del periódico universitario El Supuesto, de la revista Revisión Legal y Económica que se envía al Congreso de la Unión y de la revista El Mundo del Abogado. Ha prestado servicios de cabildeo y consultoría y realiza investigación en temas de energía. Actualmente, es funcionario público en el Instituto Nacional de Ciencias Penales (INACIPE) de la Procuraduría General de la República (PGR).

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