El purgatorio de las iniciativas inconclusas


"Solamente aquel que construye el futuro tiene derecho a juzgar el pasado",  Friedrich Nietzsche.

· Las sociedades al igual que las organizaciones, frecuentemente se entrampan en iniciativas de valor e impacto significativos al no ser capaces de concretar los objetivos planteados: se detecta el área de oportunidad, se diseña y establece el camino a seguir, la prueba de factibilidad de obtener los resultados esperados, se implanta la idea a nivel piloto, pero no se logra escalar. 

· El Foro Económico Mundial en cuanto al "Próximo Motor del Crecimiento Económico" indica que más del 70% de las empresas que han adoptado nuevas tecnologías no ha sido capaces de salir de la etapa experimental, y escalarlas hasta transformar a fondo sus procesos; esto ocurre aún en industrias sofisticadas y en las economías más avanzadas. Las principales razones reportadas que impiden escalar las iniciativas de transformación incluyen la falta de recursos, talento y conocimientos.

· Para construir el futuro en los términos de la transformación requerida, la consultora McKinsey sugiere: dimensionar los temas emergentes en sus perspectivas tecnológicas, administrativas y sociales; definir los perfiles y talento en cada área relevante; determinar las capacidades actuales; reducir las brechas encontradas. Si la receta se antoja lógica y sencilla, ¿por qué no se están obteniendo resultados contundentes?

· El "Readines for the Future of Production Report", preparado también por el foro, proyecta un mundo industrial orientado a soluciones, centrado en las personas, apoyado en la tecnología, sustentable, inclusivo. Entre los 100 países estudiados, México se encuentra en una relativa desventaja, formando parte de un grupo "con una plataforma fuerte actual, pero con alto riesgo para el futuro", debido a que, aunque cuenta con infraestructura razonable, sus estímulos (drivers) para transformarse son desfavorables, fundamentalmente los asociados al capital humano.

· Los atributos del capital humano en este contexto– México está en el lugar 73- incluyen la capacidad de respuesta del mercado laboral para reaccionar ante la transformación digital, las competencias de la fuerza de trabajo actual para adaptarse a las nuevas tecnologías, así como la habilidad de las empresas y economías para desarrollar las capacidades emergentes y para construir una nueva plataforma de talento, atrayendo, reteniendo e incluyendo al capital humano requerido. 

Nuestro país, consistente con otras investigaciones, presenta baja capacidad de pensamiento crítico de la población y calidad pobre en la educación de ciencias y matemáticas, aunque la educación superior es relativamente fuerte.

· Merecemos el futuro que estamos edificando, pero todavía hay mucho que hacer al respecto. Recordemos las palabras de Anatole France: "el futuro está oculto detrás de los hombres que lo construyen".

Sigue leyendo...
Volver arriba