El secreto mejor guardado de Metrorrey


En enero de 2007 se presentó, en la reunión anual del Transportation Research Board (Washington DC), una ponencia titulada “Implantación de Sistemas de Transporte Masivo en Buses en América Latina: Lecciones Aprendidas”. 

En dicha ponencia se exponían los exitosos casos de sistemas de transporte público de León (México), Metrobús Insurgentes (CDMX), Transmisible (Bogotá) y Quito (Ecuador); hoy siguen siendo exitosos y paradigmáticos. Diez años después, la demanda servida en dichos sistemas ha crecido de forma impresionante, por ejemplo: Metrobus Insurgentes pasó de 200,000 a poco más de 400,000 pasajeros por día, y Transmilenio de 1.2 millones a casi 2.5 millones de pasajeros por día.

El reporte destacaban, entre otras cosas: los bajísimos costos de capital necesarios para su implantación (hasta 10 veces menos que otro tipo de tecnologías), la rapidez de implantación, los altos niveles de demanda que podían manejar (entre 200,000 y 1,200,000 pasajeros por día) y los altísimos Índices de Pasajeros por Kilómetro (IPK, entre 5.3 y 11.1 pasajeros por kilómetro).

¿Y qué tiene que ver todo eso con Metrorrey? Metrorrey tiene servicios igual de exitosos… desde el año 2002. Pues sí, desde el año 2002 tenemos un modelo de prestación de servicios de transporte igual o mejor que los que los más reconocidos en el mundo: los “transmetros”.

El índice de productividad de los servicios Transmetro para 2015 (IPK) fue de 6.82 pasajeros por kilómetro recorrido y, por ruta individual, oscila entre 4.8 y 14.15 pasajeros por kilómetro. El dato es más relevante, si se compara con el último dato oficial del Sistema Tradicional de Autobuses en el Área Metropolitana de Monterrey: sólo 2.4 pasajeros por kilómetro.

¿Cómo se consigue implantar y mantener un proyecto como este, exitoso y con demanda servida creciente? 

Desde el punto de vista de las políticas públicas éste es un caso interesante, por la forma en que la prestación del servicio se ha ido adaptando a las exigencias de la demanda y las restricciones presupuestales, diferenciándose claramente (por calidad, regularidad y precio) de otros prestadores de servicios de transporte público.

Metrorrey fue concebido como un clásico sistema Metro del siglo pasado. Su Plan Maestro (1988) tenía como base dos ideas: una densidad urbana creciente (más de 90 hab/ha.) y recursos ilimitados. Imaginaba una red de cinco líneas y más de 80 kilómetros. Ninguno de esos supuestos se dio, de hecho, la densidad urbana actual se ubica debajo de los 40-45 habitantes/ha. ¿La respuesta? Servicios alimentadores, que hoy conocemos como Transmetros.

La primer licitación se lanzó en el año 2002 para la zona de la Alianza (3 rutas), la más pobre de ese entonces y sonaba, por decirlo de una forma suave, exótica: autobuses de piso alto, aire acondicionado, música ambiental, con paradas fijas y altas y en donde, además, el pasajero no tenía que pagar nada…, sólo lo hacía al llegar a la estación del Metro. Escepticismo técnico (no jala, no es un Metro), escepticismo social (se los van a acabar de volada, los van a rayar, la gente no es educada, etc.) y una franca y abierta oposición de los prestadores tradicionales (hasta donde sé, hubo litigios civiles por cuatro o cinco años). A 15 años el balance es positivo: hay 11 rutas que cubren poco más de 110 km, cuando menos una ruta tiene infraestructura especializada (de hecho, es un Bus Rapid Transit) y aportan, por ser parte de los viajes integrados, poco más del 50% de los 207 millones de viajes servidos (2015) del Sistema Integrado Metrorrey.

Este año se están renovando los contratos, por ende, el material rodante y las tecnologías. Ya se han fallado dos de las licitaciones y una más está en proceso. Esta semana entran en operación las primeras nuevas unidades, las de la Alianza: 25 unidades con tecnología Euro V, con tres cámaras de video, GPS, barras contadoras, radio, clima, computadora de abordo y capacidad de 110 pasajeros (lo cual implica una ampliación de la capacidad en el orden del 40 por ciento) . También habrá pantallas con información a los usuarios en estaciones y App para suministrar información de rutas, tarifas y tiempos de llegada vía celular. 

¿Cuál es el “secreto”? El “brinco” de la idea de una red metro a un Sistema Integrado con tecnologías según demanda (Metro, BRT y otros servicios integrados). También se puede decir que es el modelo de servicio y el modelo de “negocio”. 

Los servicios Transmetro son servicios integrados, interoperables, tienen la misma imagen que la red principal (Metro), el mismo estándar de calidad y hay integración física y tarifaria. Si, con la misma tarifa ($4.50, ojalá fuera un poco más alta) y con cargos por transbordo igual a cero pesos, se pueden utilizar todos los servicios de la red Metrorrey en un periodo de dos horas. 

El modelo de “negocio” se aparta de los usos y costumbres de la regulación tradicional, se aleja de la típica concesión o permiso y tiende a asimilarse a un contrato cuasi privado, bajo la filosofía de regulación por incentivos. El proceso empieza y se diferencia de los tradicionales porque hay una licitación pública y transparente –puede participar quien quiera–, el ingreso de los prestadores de los servicios es por veh-km realmente prestado y no por pasajero transportado. El órgano gestor (Metrorrey) ordena los servicios y recauda las tarifas, luego paga por veh-km realmente prestado bajo ciertos estándares de cumplimiento y calidad. 

El resultado, más capacidad y más calidad, a un precio más bajo. Si se considera que estas nuevas unidades son más grandes y tienen más equipamiento que las anteriores se puede decir, sin lugar a dudas, que los precios por veh-km son menores a los previos en un orden de 10% a 15 por ciento.

Al final, una reflexión respecto del modelo de servicio y negocios: éste no le pide nada a ningún otro. Es claro que el camino para un mejor y más amplio sistema de transporte público es un Sistema Integrado, que use tecnologías diversas según el tamaño de la demanda, con servicios interoperables y asequibles. 

Felicidades a los usuarios, pero también a Metrorrey. 






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