‘Ella es mi disco y da de vueltas cuando quiero’. Niña


Siempre es bien interesante escuchar a un artista haciendo una versión de otro, haciendo propia una canción ajena, rindiéndole homenaje, llevándola por diferentes caminos y ofreciendo un punto de vista distinto enriqueciendo una obra.

La historia de la música está llena de estas joyas: Hendrix haciendo a Dylan, Los Beatles a Chuck Berry, Rolling Stones a Buddy Holly, Joe Cocker a Los Beatles, Johnny Cash haciendo Personal Jesus de Depeche Mode o Hurt de Nine Inch Nails, y hasta Ryan Adams reinterpretando a Taylor Swift.

La carrera de Jumbo empezó con Lo Dudo del primer disco tributo a José José. Faltaban unos meses para que nuestro LP debut viera la luz cuando nos invitaron a colarnos de último minuto a ese homenaje al príncipe de la canción; nos metimos a grabarla en el cuarto de ensayo con Chetes produciendo. Veinte años después sigue siendo uno de los temas obligados de cualquier concierto nuestro.

No hace mucho me tocó estar del otro lado, y ver una reedición de Restaurant, nuestro primer disco, acompañado con una edición revisitada donde varios artistas versionaron cada uno de los temas. La sensación es increíble, como si te dijeran el piropo más halagador del mundo. Aquí de The Volture, Automático de Disidente, Siento Qué de Siddhartha, Alienados para Siempre de Sr. Muñoz y Dulce Ácido de Niña son mis favoritas y me produce mucha emoción ver a artistas que respeto tanto reinventado nuestras canciones.

Ahora me tocó a mí hacer una versión de una canción de Niña para un disco de la serie Nuevos Clásicos de digger.mx. Hace unas semanas me llegó la invitación a este disco tributo y no dudé ni un segundo en aceptar, ya que además de tener grandes amigos en todas y cada una de sus alineaciones, Niña es para mí una de las bandas más importantes de la historia del rock mexicano. 

Siempre ha estado un poco abajo del radar, pero influenciando demasiado la escena nacional, por su música, por su manera de hacer las cosas, por mantenerse siempre firmes en sus ideales artísticos y por ser la banda más “cool” de las últimas generaciones.

Escogí Arena Azul; no fue fácil hacerla mía. Empecé por cambiarle el humor del mayor contento al menor nostálgico y aprovechar lo profundo de la letra para frasear más pausado ese punk de 2003, por último era imposible no cargarla de blues ácido, creo que quedó brutal. Honor a quien honor merece, gracias por la invitación.

Te invito a escuchar esta versión justo después de la original para entender de lleno el ejercicio:

https://open.spotify.com/track/42zbCIq5tp8nIJqTo4H0V2

https://open.spotify.com/track/1WP89Rj4l5GpRVBORCmL6h




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