En el ´caló´ de los toreros


Reconozco que, de un tiempo a acá, me ha estado costando mucho trabajo poder escribir con la paz, la libertad y la tranquilidad de poder ejercer un derecho, gozar de una garantía y expresar una libertad intrínseca a la propia naturaleza de la existencia humana. 

Por ello, ante una atmósfera enrarecida y entorno inseguro, que en ocasiones me hacen sentir que escribo con un cañón apuntándome la sien, he decidido vestir mi columna de hoy en un lenguaje más amable con el "caló" de los toreros, debido a que la poca franqueza y claridad en la fiereza de la brava pero inconstante y machetera acometida, hace muy complicado poder lograr "la ligazón" en la lidia analítica de la traicionera y resabiosa embestida del "chungo" y complicado torito de la política que proviene de distintos "encastes".

Y es que entre la poca, muy poca seriedad y profesionalismo con la que los "diestros" han asumido su papel y responsabilidad de enfundarse el terno de candidatos presidenciales para enfrentarse entre sí, por ahora en "2-ocasiones-2", en ese circo romano mediáticamente llamado debate, más la proliferación de las "fake news" tirando hacia todos los sentidos información falsa, aunado a las bravatas de aquellos apasionados "villamelones" pobres de mente pero de folclórico vocabulario y gran contenido mediático buscando revertir al grito de "¡música!" las tendencias, tristemente junto con usted, amable lector, el que esto escribe observa desde "el tendido" un panorama democrático poco promisorio y halagüeño para el futuro de nuestra sociedad y evidentemente para el país entero.

Y es que al parecer, y entre la naturaleza de esta confusión provocada por los expertos y "hambrientos" politólogos, a como pintan las cosas, gane quien gane el derecho de "encerrarse" para dar cuenta de ese precioso encierro de "seis-años-seis", que se tendrá que lidiar en la "próxima corrida", nuestro país quedará luego del día de la elección sumido en una diversidad de problemas aún más graves que los que ahora mismo estamos padeciendo, pues aunque la gran mayoría de los mexicanos estamos unidos a favor de un cambio auténtico y verdadero, los aspirantes, antes de capitalizar esa unión, están dividiendo y fragmentando al país al autorrecetarse la estatura de poderosas "figuras" que tienen "los tamaños" para poderle a ese "miureño encierro" que saldrá por el toril del destino de los mexicanos.

Y es que en la diversidad del "elenco" de diestros que nos ofrecen para elegir para la próxima corrida, todos, en mayor o menor medida, tienen poca solvencia moral para creer que puedan sostener con hechos, sus multiprometedores dichos "muleteriles" de campaña.

Y como se estila en el mundo de los toros, buscando analizar por orden de antigüedad a estos "espadas", tenemos que "Morenito de Macuspana", el veterano diestro, "Er niño de canas, André Manué", ha actuado hasta ahora, meramente en calidad de "sobresaliente", a la sombra de las "figuras" que le han arrollado con anterioridad ante el amague de tirarse con "ansias de novillero" al ruedo y a la brava como "espontáneo". 

A base de insistir neciamente, "el espada" ha encontrado la fórmula para conectar con facilidad con "el respetable", pero por lo que ha dejado ver, lo suyo es más por "afición" que por oficio, pues carece de técnica, facultades y conocimientos de la "lidia" para poderle a "la corrida" completa, además de contar con un "cuadrillón" de seguidores con muchas tablas en el redondel de la corrupción y con un "chungo cartel" en la política.

Por su parte "Pepe Toño", "Er niño der pañal mojao", luce de poca percha ante la magnificencia del vestido que le ha sido bordado a la medida. Con un vasto repertorio y conocimiento técnico de la "lidia", el diestro es poseedor de la onza del toreo mágico e ilusionista, pues al "alquimista" se le atribuye la creación "al alimón" del quitazo de "la estafa maestra" y de su personalísimo "pase del gasolinazo".

Jaime Rodríguez, "Carnicerito de México", carente de solvencia técnica, es un diestro rural, "machetero" y muy bullidor que gusta de reclamar el aplauso al respetable y le pelea sobre piernas las distancias a cuanto enemigo se enfrenta, sabe de "correr la mano" con largueza intuitiva "al natural", cuenta con un gran conocimiento sobre "los terrenos" y posee un gran dominio con "el engaño".

"Ricky", Riquín Canallín,  también conocido como "Curro K-anaya", es un diestro arrebatado y el más joven del elenco, que se ha dejado ver muy poco aseado en su quehacer técnico pero figura con gran maestría al ejecutar la suerte de la "lavandería", que interpreta con más entusiasmo que suerte. Su falta de experiencia en estas lides, lo ha "blanqueado" ante sus alternantes y provocado serios "achuchones" que milagrosamente no lo han mandado "al hule". 

Así pues, como si fuese un cartel de toros y sin pretender ofender ni lastimar la delgadita piel que cubre a nuestros políticos que hoy pretenden convertirse en el "único espada" de nuestra próxima corrida, estimado lector, por lo que han dejado ver, no se les ve "patas para gallo", para elegir con determinación con base en su conocimiento, técnica, experiencia, bravura y sensibilidad a nuestro próximo "toreandero" en la certera frase de don Ángel Peralta, quien describe la naturaleza propia del arte de torear como: "El Toreo es engañar* pero sin mentir", exactamente como debiera ser en la política.

*Engañar, de engaño, en el "caló taurino" significa, tomar la atención...

Por hoy es todo, amable lector, medite lo que le platico, disfrute la vida y al máximo a su familia, esperando que el de hoy, sea para usted, un reparador domingo. Nos leemos en cabritomayor.com, donde podrá encontrar todas nuestras columnas políticas, además de las más importantes noticias, artículos y reportajes taurinos, amén de que en "Crack" nos tendrá el próximo viernes en "Por los senderos taurinos" y aquí mismo dentro de ocho días.


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