Entre la estafa y los sueldazos


En el gobierno estatal continúan supurando historias de funcionarios corruptos. Jorge Castillo ya no está como director del Colegio de Estudios Científicos y Tecnológicos (Cecyte), pero su caso dimensiona el libertinaje administrativo de la gestión "independiente".

Castillo ha utilizado al erario para servirse él y su gente. Promovió meteóricos ascensos a personal, ajustó salarios al alza en favor suyo y de sus condicionales –con recursos de los nuevoleoneses– y tuvo la dicha de poder "dobletear" entre el gobierno y la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), donde al final del día se ha llevado dinero de la misma caja.

A Castillo se le han permitido muchas cosas y se ha tomado atribuciones desproporcionadas sin rendir cuentas a nadie.

No sólo ha manejado a su antojo y a discreción los salarios de su círculo de confianza, sino que también ha manipulado recursos públicos con la mala fama de haber desviado y estafado nada menos que $20 millones de pesos correspondientes a aportaciones de maestros al Isssteleón.

Información que ha recibido El Horizonte vía transparencia revela que, durante su gestión al frente del Cecyte, Castillo decretó alzas salariales extraordinarias en un rango que van de los 100 y hasta más de 300% a sus subordinados.

Incluso, el mismo Castillo decidió cobrar más y se recetó un sueldo de $184,000 pesos en 2017, dejando atrás los $99,000 pesos que le habían asignado en un inicio de la administración. Un brinco económico espectacular que en el gobierno nadie ha justificado.

Simultáneamente a esta arbitrariedad, Castillo comenzó a fabricar el año pasado la maltrecha campaña política de Jaime Rodríguez operando y administrando desde la función pública nada menos que los recursos de la asociación civil "La Nueva Independencia", hoy sospechada de obtener recursos de procedencia irregular.

Gozando de la confianza del "Bronco" y jugando a dos puntas –para el gobierno y la campaña–, Castillo quedó exhibido por docentes del Cecyte, quienes denunciaron al ahora exdirector de dicho organismo, de que posiblemente haya desviado $20 millones de pesos que deberían estar destinados a fondos de ahorro, de vivienda y de servicios de salud de los maestros, pero que no se han visto reflejados en los recibos de nómina.

Dicho faltante, según sospechan los docentes, puede que haya ido a parar a la campaña del "Bronco". En un escenario tremendamente revuelto, todavía hoy no se puede descartar absolutamente nada, y menos aún siendo Castillo el apoderado legal y el cerebro de toda esta movida.

Digamos, todo un despropósito cargado de ironía e impunidad. Tan es así que mientras Jaime Rodríguez viajaba por el país hablando de transparencia y tolerancia cero a los corruptos, Castillo, desde la trinchera estatal, hacía sus enjuagues. Para "El Bronco", para el gobierno y, definitivamente, para él.

Pero lo suyo no sólo ha sido turbio en lo económico, sino que también en su función de director y catedrático se dedicó a promocionar a los "independientes" ante los alumnos del Cecyte a través de textos "didácticos". Otra torpeza, entre muchas otras, que ha llevado la firma de la casa.




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