Falta concretar, pero la intención es buena (II)


Dos factores básicos separan a un político de un estadista: 1.- El primero piensa en elecciones. El segundo, en generaciones.

2.- El político entiende el concepto de "federalismo" como darle todo el poder, el peso y la influencia a la Federación, por encima de estados y municipios. En cambio, el estadista actúa dándole menos poder a la Federación y más a los estados; menos a los estados y más a los municipios y menos a los municipios y más a los ciudadanos. 

¿A quién eligió México como su Presidente? ¿A un político o a un estadista?

Les platico:

Haciéndose invitar por la Conago, López Obrador se reunió este jueves con 30 de los 32 gobernadores, y haciendo a un lado las lisonjas fatuas y convenencieras de ambos lados, lo trascendental de ese convite fue que el próximo Presidente les puso enfrente a cada gobernador, a quienes serán sus coordinadores federales en cada estado, que tendrán todo el poder emanado desde el Palacio Nacional, para que sirvan de contrapeso a cuanta cosa hagan como mandatarios de sus respectivas entidades.

Por cierto, los únicos que no asistieron a la reunión fueron Aristóteles Sandoval, de Jalisco, y Jaime Rodríguez "El Bronco", de Nuevo León. 

Y con dedicatoria a éste último –que se la hizo de tos en debates y campaña– López Obrador nombró a Blanca Judith Díaz, además de coordinadora federal en Nuevo León, como jefa de los restantes virreyes, que por la importancia que van a tener en la vida de cada uno de los estados del país, me permito mencionar con nombres y apellidos:

Aguascalientes, Aldo Ruiz; Baja California, Jaime Bonilla; Baja California Sur, Víctor Castro; Campeche, Katya Meave; Chiapas, José Antonio Aguilar; Chihuahua, Juan Carlos Loera; Ciudad de México, Cristina Ruiz; Coahuila, Reyes Flores; Colima, Indira Vizcaíno y/o Alejandro Álvarez; Durango, Enrique Novelo; Guanajuato, Mauricio Hernández; Guerrero, Amílcar Sandoval; Hidalgo, Abraham Mendoza; Jalisco, Carlos Lomelí; México, Delfina Gómez; Michoacán, Roberto Pantoja; Morelos, Rabindranath Salazar; Nayarit, Miguel Ángel Navarro; Nuevo León, Blanca Judith Díaz; Oaxaca, Nancy Ortiz; Puebla, Rodrigo Abdala; Querétaro, Gilberto Herrera; Quintana Roo, Arturo Abreu; San Luis Potosí, Gabino Morales; Sinaloa, Jaime Montes Salas; Sonora, Jorge Tadei; Tabasco, Carlos Merino; Tamaulipas, José Ramón Gómez; Tlaxcala, Lorena Cuéllar; Veracruz, Manuel Huerta; Yucatán, Joaquín Díaz; y Zacatecas, Verónica Díaz.

Con este movimiento, López Obrador comenzó a edificar la candidatura de cada uno de éstos personajes –todos cercanos a él– con miras a las elecciones intermedias de gobernador que se darán durante su sexenio en todo el territorio nacional.

La buena noticia dentro de todo esto, es que tales coordinadores federales eliminarán a la parvada de delegados que cada Secretaría tiene actualmente en los estados. 

En Nuevo León, por ejemplo, hay uno que se llama Alejandro Lambretón Narro, que representa a la SCT y que ni ingeniero es, porque se trata de un político que ha hecho su vida alrededor de cuanto hueso le han aventado sus padrinos del PRI. Y por el estilo están todos los que todavía ahora despachan en esos puestos ignominiosos, definida la palabra ésta con todas sus letras: vergüenza, deshonor y desgracia. 

La mala noticia es darnos cuenta a medio mes de haberse alzado con la victoria, que la noción de López Obrador de "federalismo" es meter sus manos en los gobiernos de los estados.

Sorprenden, por ingenuas, las declaraciones de los gobernadores al terminar la reunión de Conago. Sin excepción, le agradecieron al virtual presidente su disposición a trabajar con ellos, en la vida de los estados. El de Chiapas, Manuel Velasco, fue más allá al decirle a López Obrador, a nombre de todos, que los tendrá como amigos y aliados en la cuarta transformación de México.

No sorprende –en cambio– lo dicho por el tabasqueño respecto a que la reunión fue tersa, sin roces y sin sobresaltos. "Y ¿cómo esperaba que fuera? En medio de tantos políticos entreguistas, a quienes lo único que les interesa es salvar sus pellejos ante la que se les viene encima", declaró al respecto la irónica y mordaz de mi Gaby.

CAJÓN DE SASTRE

López Obrador no fue tocado en su reunión de la Conago, ni por el pétalo de un cuestionamiento por quienes nos gobiernan en corto a todos los mexicanos, y miren que ahí estuvieron acérrimos críticos de su campaña como el chihuahuense Javier Corral y el veracruzano Miguel Ángel Yunes, quien no lo bajó de loco durante su mandato.

Si lo que nos espera de "federalismo" es permitir que el gobierno "del cambio" acreciente su poder y lo minimice a los estados y a los municipios, que el Dios de Spinoza nos agarre confesados.

Porque, ¿qué entidad está más cerca de los ciudadanos? ¿La Federación, el estado o los municipios?

placido.garza@gmail.com



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