Filosofía de la ironía


"Lo que más admiro en los demás es la ironía, la capacidad de verse de lejos, y no tomarse en serio", Jorge Luis Borges.

· Recientemente, unos minutos antes de subir al estrado, me sorprendió la presencia de una persona que ha jugado un rol muy significativo en mi vida: mi maestra de oratoria. Ante la extrañeza y el asombro, eché mano de un recurso considerablemente útil en estos casos: el sarcasmo. ¿Por qué el sarcasmo, la ironía y hasta el cinismo, se han convertido en factores importantes en la comunicación del día con día?

· Sarcasmo se define como "burla sangrienta, ironía mordaz y cruel con que se ofende o maltrata a alguien o algo". Sin embargo, el sarcasmo puede ser también de provecho para quienes lo saben utilizar. Mientras que el sarcasmo es una figura oral, la ironía se considera un recurso literario. El cinismo se asocia a la tendencia de no respetar la bondad y la sinceridad del ser humano; actitud extrema vinculada al sarcasmo, la ironía y la burla.

· Investigadores de Harvard y el INSEAD, sostienen que el sarcasmo es una "forma superior de inteligencia" asociada a procesos creativos en un entorno social. Sus hallazgos indican que el sarcasmo está presente en todas partes y momentos de la vida organizacional, aunque no se ha estudiado lo suficiente para entender en su totalidad los efectos cognitivos y de conducta entre los involucrados. En esencia, lo que si se ha determinado es que este tipo de actitud agiliza el pensamiento abstracto, plataforma indispensable de la creatividad, dado que, el sarcasmo hace aflorar el conflicto, elemento catalizador del ingenio. 

· La sabiduría convencional indica, sobre todo para aquellos que somos irónicos por naturaleza o por vocación, que la práctica del sarcasmo demanda una "gimnasia mental" soportada por un proceso cognitivo de orden superior, es decir, para ser irónico se requiere ingenio.

· Adam Galinsky, de la Universidad de Columbia, afirma que el sarcasmo en la arena organizacional no es perjudicial para la comunicación efectiva, cuando se lleva a cabo entre individuos que comparten una relación de confianza. No obstante, fomentar el sarcasmo y la ironía en contextos sociales y laborales no deja de implicar riesgos, toda vez que este "estilo" de comunicación puede fácilmente desbordarse en confusión, malentendidos, acoso verbal o daños irreversibles en las relaciones interpersonales. 

· Si el sarcasmo y la ironía puede estimular la generación de ideas y la resolución creativa de problemas, tenía razón Oscar Wilde, al afirmar, sarcásticamente, que "la ironía es la forma más baja del humor, pero son duda es la más alta expresión del ingenio".

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