¿Fracaso?, ¿decepción?... Y para algunos catástrofe


Luego de que los Auténticos Tigres no logró el Tricampeonato en la capital del país cuando para algunos el juego lo tenían en sus manos y controlado, no faltó quien comenzó a calificar la actuación del equipo felino como un FRACASO, otros fueron más allá y lo llamaron CATÁSTROFE y algunos simplemente quedaron decepcionados.

¿pero cuál sería el adjetivo más cercano a lo que pasó con los Tigres este año? Conociendo al coach Zamora pudiera decir que para él y su gente fue un fracaso deportivo, y hasta ahí, nada más allá que demerite la actuación de sus muchachos, quienes si recordamos lo hecho en la campaña solo se perdió en dos ocasiones ante Pumas y en ambas por marcadores apretados. 

Para los seguidores, muchos de los cuales solo son de televisión y redes sociales, ya que nunca se paran por el estadio, el poner un calificativo es sencillo, pero al pedirles un sustento con datos fríos se quedan en la frase ´es mi punto de vista´. 

Terminar en algo así no aporta nada al programa, mucho menos para que este mejore, lo ideal sería proponer cómo se puede mejorar y participar desde su trinchera en dicha mejora, porque lanzar el comentario, pero no aportar soluciones no tiene caso, mucho menos cuando se quiere señalar a un equipo que así como hoy no ganó el título, también fue capaz de superar en los últimos dos años a los Borregos Monterrey, lo que muchos otros no pudieron en años, décadas pudiera decir.

SE DEBE APOYAR MÁS

Por el sur de la ciudad la situación deportiva es similar, ya que los Borregos del coach Altamirano no alcanzaron la Final en la Conadeip, lo que a decir verdad no es muy frecuente. Pero antes de lanzarse con todo en contra de entrenadores y jugadores hay que echarle un repaso a las cosas.

En el Tec de Monterrey se apostó por un cambio total, el staff de entrenadores fue prácticamente nuevo, salvo los coaches Ogazón y Benítez, el resto comenzaron esta nueva etapa al lado del coach Altamirano y eso sin duda toma su tiempo para entender la nueva forma de trabajar y jugar.

Además, el apoyo para el programa de futbol americano con esta nueva administración es diferente y se nota en todas partes: becas, viajes, atención a medios, difusión y mucho más, por lo que ya no son aquellos años donde este deporte lo era todo para el ITESM.

Si a todo esto le añadimos que los parámetros académicos para jugar en Borregos son muy diferentes, o en pocas palabras se les exige mucho más, los resultados que el conjunto obtuvo se pueden entender con facilidad.

Ahora el coach Carlos Altamirano tiene la tarea de trabajar con las nuevas condiciones y limitaciones que tiene, eso lo sabe y por ello tomó el compromiso. 

Este año no pudo alcanzar el objetivo, pero estamos seguros que para 2018 irá por todo, cuanta con un equipo muy joven y talentoso en casi todas sus líneas. Así que hay que darle el tiempo al coach y toda su gente.


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