Hiperpadres


(Parte 2 de 3)

La semana anterior les propuse hacer el test de hiperpaternidad, para los que no lo vieron, pueden acceder a la página de El Horizonte y lo encontrarán en el artículo anterior.

Como lo observamos, cada respuesta positiva nos acerca más y más a las características identificadas en el modelo de hiperpadre.

Al parecer en algún momento pasamos la línea de la independencia y la felicidad al saturar de actividades a nuestros hijos, asumiendo que eso les brindaría más herramientas para el mundo real, sin embargo, al parecer es todo lo contrario y estamos formando jóvenes, miedosos, pusilánimes, con una falta de empatía hacia el exterior y sus semejantes, egocéntricos, con poca tolerancia a la frustración temible y falta de reconocimiento a la autoridad.

Eva Millet en su libro Hiperpaternidad. Del modelo mueble al modelo altar, explica cómo esta sobreestimulación se ha vuelto también un símbolo de estatus entre ciertas clases sociales, donde la  competencia y la falsa imagen de familia perfecta se anteponen a todo, incluso a la felicidad misma. La autora explica: "que los "hiperpadres" orbitan alrededor de los niños, anticipándose a sus deseos y resolviéndoles todos sus problemas. Esto incluye cuestiones como la estimulación precoz, las agendas repletas, la tolerancia cero a la frustración y los enfrentamientos con quien ose cuestionar las maravillas de sus hijos.

Los estilos de hiperpadres son:

Padres helicóptero 

Helicóptero sería el padre que sobrevuela la vida de los hijos: "pendientes de todos sus movimientos y necesidades", asegura Eva Millet. El término padre helicóptero surge por primera vez en 1969 en la consulta de un psicólogo infantil que se quedó muy sorprendido cuando un paciente le dijo que estaba harto de que su madre sobrevolara sobre él como un helicóptero. Le hizo mucha gracia esta imagen y escribió el término madre helicóptero por primera vez.

Padres aplanadora

Según la localización geográfica, los padres aplanadora o quitanieves son aquellos que preparan el camino de los hijos, ´´allanándoselo por sistema´´. En lugar de preparar a los hijos para el camino, eliminan todas las dificultades del camino a los hijos, es decir, como aplanadoras que van allanando el camino para que pasen por la vida sin traumas ni frustraciones.

Padres guardaespaldas

Siempre a la defensiva, los padres guardaespaldas son aquellos superprotectores que cuidan de la integridad física de sus hijos al máximo, no permiten que se les toque, física y emocional también, es decir, se molestan si los profesores les regañan en clase o algún compañero les dice algo que no consideran oportuno y toman cartas en el asunto si alguien critica a su hijo. 

Padres manager

Son los que actúan de asistente personal de los hijos: les organizan la agenda, la mochila  y les hacen las tareas, así como llevar los grupos de WhatsApp del colegio.

Madres tigre

Las mamás tigre parten de un modelo de inspiración asiático, son las más exigentes y buscan la perfección en los hijos. El término lo epitomiza una escritora chino-americana que escribió un libro sobre la crianza tigre, que consiste en estar muy encima del niño y estrictamente para que sea y haga lo que ella quiera. Este tipo de experimento suele acabar mal.

Padres bocadillo

Personalizan un tipo de hiperpaternidad más discreta, pero abundan mucho en España y en los países latinos y son todos aquellos padres, madres, abuelos y abuelas que persiguen a sus hijos o a sus nietos por todo el parque con el bocadillo en la mano para que coman o al menos le den un mordisco mientras siguen jugando.

¿Con cuál de estos estilos te identificas?, ¿te sientes un poco agobiado?, te invito a leer el artículo de la siguiente semana donde abordaremos tips y estrategias para mediar tu hiperpaternidad.


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