OpiniónMonterrey
Más del autor

La gran tarea de los papás

Dos gotas de agua

El poder de un elogio

Que alguien explique

La importancia del silencio

2021 en disputa

Impuestos a herencia y nueva izquierda

Horas haciendo fila para votar y vean lo que pasa en Nuevo León


Después de ver lo que hicieron los magistrados electorales de Nuevo León con los comicios de Monterrey y Guadalupe, ¿qué pensarán aquellos que hicieron filas durante horas para votar en esos municipios?

¿Se gastaron casi $800 millones de pesos en la "organización" de las votaciones nomás en esta entidad, para salir un mes y medio después con que "se perdió la cadena de custodia" de las urnas? ¿Para darle el triunfo a los candidatos del PRI en el segundo round, porque fueron invalidadas no sé cuántas casillas? ¿Para emitir un laudo que les quita sus constancias de mayoría a los panistas para dárselos ahora a los priístas por haber ganado por una diferencia de decimales? 

Les platico: tomando en cuenta que desde el 2 de julio nada se mueve en este país sin tomar en cuenta al dueño y señor del gobierno absoluto que viene, es difícil de creer que los magistrados del TEE local se movieron solos y sin señal, al resucitar de la tumba al PRI en estos dos municipios.

Los tentáculos que salen entonces desde de la colonia Roma son de cobertura nacional, y alcanzan a partidos políticos, gobernadores, legisladores, magistrados; se meten en todos los temas, minimizando a los del agónico gabinete de Peña Nieto, que no ven la hora de salir corriendo a esconderse, por lo que pudiera ofrecerse.

Con decirles que hasta en lo económico también ya está marcando su línea, como lo demuestran las agachonas declaraciones de los santones de las cúpulas empresariales, que en las elecciones le tiraban hasta con la cubeta y ahora le prodigan reverencias. 

No hay duda, el tabasqueño está dictando el "por aquí te vas" en todos los ámbitos de la vida de México, aunque muchos figurines despistados siguen diciendo que "aún no gobierna, carajo, déjenlo en paz".

Consecuentemente, en la construcción del poder absoluto que va a ejercer a partir del próximo 1 de diciembre, la conformación política en municipios clave como Monterrey, está dentro de su radar, porque pecaría de ingenuo si no fuera así.

Estando Morena hasta el tronco de priístas –de hecho para nada exagerado es llamarle "el nuevo PRI– un paso natural en el tablero político nacional sería mover las piezas para favorecer a ese partido, en contra del PAN.

El evento más importante de la agenda política nacional era la resolución que tomarían los magistrados locales, sobre las impugnaciones promovidas por los priístas, en contra de los triunfos decretados por el mismo TEE en las votaciones del 1 de julio.

Nada descabellado es que los tentáculos de la colonia Roma hayan llegado hasta los mismos Carlos Leal Isla García, Gastón Enríquez y Eduardo Bautista, para influir en el ánimo de un resultado que, favoreciendo a los candidatos del PRI, afianzara los acuerdos de los morenistas con las hordas de priístas que convenencieramente se cambiaron de bando. 

Es un hecho, los de Morena se entienden más y mejor con los del PRI que con los del PAN. A los propósitos absolutistas de Andrés le vienen mejor trabajar con un gobierno priísta en Monterrey, y también en Guadalupe, que con uno panista.

La visita que tanta ámpula levantó, del líder priísta Felipe Enríquez al secretario de Gobierno de Nuevo León, Manuel González, dos horas antes del fallo del TEE, fue sólo un distractor, porque el descontón para los candidatos del PAN estaba listo desde una semana antes. 

Así es como le juegan el colmillo –no sólo el dedo– en la boca los tricolores a los blanquiazules.

González aceptó servir como señuelo, para compensar los dos más agravantes desaires que "El Bronco" le ha espetado al inquilino de la colonia Roma, desde que éste fue declarado ganador de las elecciones nacionales: 1.- Fue uno de los dos gobernadores que no estuvieron en el besamanos que le organizó la Conago. 2.- Amagó con sacar a Nuevo León del pacto federal debido a lo inequitativo de las participaciones federales que recibimos, en alusión directa a cómo se desvive el tabasqueño por beneficiar a sus paisanos de estado y de región.

Incluso antes de la maniobra a la que se prestó González, el mismo "Bronco" encargó a uno de sus más allegados, Enrique Torres, actualmente sin puesto en la administración estatal después de que regresó de la fallida campaña, que le consiguiera una cita directamente con Andrés. Intentó esto después de su ocurrencia de sacar al estado del pacto federal.

Sorprendió que le encargara esto a Torres y no a Waldo Fernández, quien es el representante oficial del gobierno de Nuevo León en CDMX. Así de delicado era el tema que quería tratar con el futuro Presidente.

Como esa cita nunca se dio, restaba sólo quedar bien con él, con la pantalla de la visita de Enríquez al Palacio de Gobierno, que fue pantalla porque ni crean que entró por la puerta trasera, lo hizo por la escalinata principal para que todos los vieran.

Así se las gastan los políticos mexicanos. ¿Y los votantes? Todavía creyendo en el cuento de hadas electoral, que sólo en el 2018 cuesta $30,000 millones de pesos de nuestros impuestos.

CAJÓN DE SASTRE.

El plan era voltear sólo el resultado de la elección en Monterrey, y por la diferencia más copiosa alcanzada en Guadalupe, dejarle este municipio al PAN. 

"Pero con Guadalupe, le dieron al PRI su cháser, o sea, además de su tequila Monterrey servido en caballito de oro, también le pusieron en la mesa su sangrita y su limón", dice irónicamente la mordaz e irreverente de mi Gaby. 

placido.garza@gmail.com


Volver arriba