I´m dirty, mean and mighty unclean. AC/DC


La semana pasada se llevó a cabo la décimo octava entrega del Grammy Latino y aunque no le creo tanto a este tipo de premiaciones, siempre me dan curiosidad. Era de esperarse que Despacito se llevara la noche, por más que la ames o la odies ha roto todos los récords de audiencia, así que aunque pueda ser un one hit wonder el día de hoy la hemos convertido en la canción más representativa de los latinos a nivel mundial; yo no sé si llorar o reír.

Hace unas semanas mi amigo sueco-regiomontano Andreas me presumía que jamás había escuchado Despacito, que al igual que yo trata de mantenerse al margen del bombardeo mediático y escuchar sólo lo que le gusta, después fuimos a echar una cáscara, y mientras jugábamos fut, al lado de nosotros sucedía un partido de softball muy ambientado, con música a todo volumen, y como era lógico esperar van poniendo el hit del momento. 

Yo llevaba el balón por la banda derecha y cuando sale Andreas a tratar de impedir mi centro sólo le dije, no podemos escapar, no importa dónde nos escondamos, eso que escuchas es Despacito. Así son los hits de ese tamaño, no sé si los escogemos o nos los imponen, sólo sé que no hay escapatoria, inundan nuestras vidas.

Después pasaron los de siempre: Blades, Residente, Juanes, Lafourcade, etc. Con algunos ganadores coincido con otros no, pero me queda claro que sí son los actos mejor trabajados en la industria latina.

Por último llegué a la categoría que más me importa: Mejor álbum de Rock, y me llamó mucho la atención que no conocía al ganador: Diamante Eléctrico. 

Lo primero que pensé fue: a estos los pusieron por intereses, payola o algo turbio. Pero cuando me eché un clavado descubrí que en efecto ¡son una bandota! Son colombianos y su disco La Gran Oscilación está buenísimo; blues rock, punk, garage, buenas letras, y suena a que Joshua V. Smith estuvo en los controles (Jack White, Beck, Dead Weather, etc.) Soy fan y espero verlos pronto por la ciudad. Prometo dejar de ser tan mal pensado.

Después, mientras aterrizaba en Los Cabos, me enteré que había fallecido Malcolm Young, y aunque llevaba enfermo desde el 2014 me dio mucha tristeza que nos dejara uno de los mejores guitarristas de todos los tiempos. En un universo donde los solos de guitarra a veces definen qué tan bueno eres, él vivió a la sombra de la pirotecnia de su hermano Angus, pero créanme, nadie suena como Malcolm y su Gretsch; cuando tu cabeza se mueve involuntariamente al escuchar AC/DC es por la magia de la mejor mano derecha de la historia del rock and roll. ¡Hasta siempre genio!

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