Kansas City, no son invictos por casualidad


El único equipo invicto en la NFL parece ya no ser sorpresa o casualidad.

Los Jefes de Kansas City están demostrando que son un conjunto fuerte con una ofensiva balanceada que hace mucho daño por aire y por tierra. 

Veamos... Una de las armas –y para mi gusto la más importante– es su corredor novato Kareem Hunt, un joven que en su partido inaugural consiguió dos touchdowns frente a los Campeones de Nueva Inglaterra y de ahí, no lo han podido detener.

Hasta el momento ha corrido para más de 100 yardas en cuatro de los cinco partidos jugados. Su rapidez y la manera en que se escabulle de la defensa está rompiendo todos los pronósticos. 

Esta es una de las armas más letales de los Jefes y gracias a esto, el quarterback Alex Smith tiene más opciones y menos presión para hacer su trabajo.

Smith, que en muchas ocasiones es errático, en estas primeras cinco semanas ha logrado estabilidad y consistencia. Y si no lo creen, sus números son espectaculares: 11 anotaciones, cero intercepciones y 1,391 yardas. Está haciendo una poesía en el campo.

En la defensa, Jefes también luce muy sólido. Sus esquineros están haciendo un trabajo impecable y su estrella Trevis Kelce es un ‘show’ verlo.

Parece que Andy Reid tiene el equipo en forma y destinado para llegar al partido ‘grande’; aunque es muy pronto, es la franquicia que más consistencia ha demostrado.

Esta semana enfrentan a unos vapuleados Acereros de Pittsburgh que vienen de sufrir una dolorosa derrota, con el ánimo por los suelos y pensando que tal vez su estrella Ben Roethlisberger está a un paso del retiro.

La temporada pasada, los Acereros sacaron de Playoffs a los Jefes en un partido cardiaco.

Eran condiciones muy diferentes a las de hoy. Ahora, Kansas tiene todo para pasarle por encima a los de negro y amarillo.

Veremos si pueden seguir con su foja de cero perdidos o dejan que los ‘Steelers’ reaccionen.

¡QUÉ DOLOR!

Las bajas más sensibles de la temporada son las de J.J Watt, el defensivo de los Texanos de Houston que se perderá toda la campaña por fractura de rodilla y los Gigantes de Nueva York no contarán con su receptor Odell Beckham Jr., quien se sometió a una cirugía de tobillo.

Grandes pérdidas que sin duda marcan el rumbo de un equipo.

A mi parecer, la peor parte la tienen los neoyorquinos, que no han podido ganar y que tienen un negro panorama para los siguientes tres juegos: enfrentan a Denver, Seattle y Carneros de Los Ángeles. 

Eli Manning no ha podido componer su rumbo y parece que podrían legar a acumular un 0-8.

Una lástima ver cómo esta franquicia se desmorona.


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