La cansada novela de Ezekiel Elliott


La novela Ezekiel Elliott parece estar cansando, y aunque ahorita en todo este embrollo los beneficiados son los Vaqueros de Dallas, ya que no han dejado de contar con su jugador estrella, es de cuestionar qué tanto debe pelear un jugador una sanción de la liga.

Veamos. Elliott fue suspendido seis juegos al inicio de campaña, luego de que la NFL investigara alegaciones de violencia doméstica hechas contra el jugador por parte de su exnovia Tiffany Thompson.

La policía de Columbus, Ohio, investigó un incidente ocurrido en julio de 2016 en dicha ciudad, mientras Elliott era jugador colegial en Ohio State, pero nunca se radicaron cargos porque, según las autoridades, la evidencia recopilada era inconsistente.

Con 22 años de edad, el corredor de Dallas se negó a aceptar dichas acusaciones, por lo que apeló la sanción, la cual ganó por lo que el jugador estuvo desde el primer partido de la campaña.

De aquí en adelante, ha habido una serie de estira y afloja sobre el castigo a Ezequiel.

Lo último apenas el viernes pasado, cuando se supo que de nuevo echaron para atrás la suspensión.

Entiendo que Elliott pelee un castigo que le parece injusto, ya que nunca hubo cargos en su contra, pero también entra la polémica sobre las reglas que debe de seguir como jugador profesional.

Esto tiene dos lados: uno es la falta de consistencia en las pruebas que lleva la NFL para que en juzgados los ‘tacleen’... y el otro, el hecho de que un jugador no acepte una pena por algún error que cometió.

Al final es un desgaste para la liga, para los equipos, para el jugador. No debería ser tan agónico.

Por lo pronto Elliott seguirá jugando y hoy estará equipado para enfrentar a los Jefes de Kansas City.

Si la NFL busca de nuevo apelar la decisión para que se lleve a cabo el castigo, Dallas volverá a apoyar a su joven estrella y es que se avecina un cierre de campaña de alarido para los Vaqueros, que no pueden darse el lujo de perder.

Dallas solo estará peleando uno de los comodines de su Conferencia por lo que si dejarán de contar con una de sus armas principales al ataque, sería su perdición.


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