La historia de amistad entre Trump y Ford


Se puede llegar a percibir que existe un acuerdo entre el presidente electo y la Ford Motor Company, pero no es tal cual así; existen incentivos para invertir en México más allá de la actitud de Trump contra compañías americanas, del TLCAN, o de cualquier posible tasa arancelaria que se imponga.

En la últimas décadas, México se ha convertido en una mina de oro para la industria automotriz, ahora conocemos de 12 automotoras que han invertido en México: FCA ha generado 1570 empleos, Nissan 3,000 empleos, Infiniti-Mercedes Benz 5,700 empleos, Mazda 3,000 empleos, General Motors 700 empleos, Ford 2800 empleos (sin tomar en cuenta la cancelación de $1,600 millones de dólares), Kia Motors 4000 empleos, BMW 1500 empleos, Honda 3,200 empleos, Toyota 2,000 empleos y Audi (Bloomberg, 2017). Todas estas empresas se han beneficiado de producir sus autos en México, pero como lo indicó el CEO de Ford Motor Co, la decisión de cancelar la inversión en México no se dio por un acuerdo con Trump sino por estadísticas económicas.

Uno de los argumentos que proporcionó el CEO es que las preferencias en Estados Unidos están cambiando, debido a los bajos precios de la gasolina, los consumidores han optado por una SUV o un crossover, y ya no tanto por autos compactos (los cuales se elaboran en México). La demanda de autos compactos está creciendo sobre todo en Europa y en América Latina, de forma que progresivamente el mercado de explotación de México hacia Estados Unidos va ir reduciéndose. David Welsh mencionó en un artículo en Bloomberg que la mayoría de los beneficios de producir en México no es los bajos costos laborales, sino la diversidad de acuerdos de libre comercio que tiene México, así como el mercado interno de autopartes.

Con esta conclusión en mente, sabemos que el discurso antilibre comercio de Trump es justamente lo que ha hecho que la industria automotriz mexicana crezca; México, según Welsh, ahorra más de $1,000 millones de dólares por tener acuerdos de libre comercio con países que demandan autos compactos. La moraleja es que Trump debería de aprender más de la experiencia mexicana y dejar de sancionar a las empresas americanas.

En ningún momento esto quiere decir que TLCAN no es importante. Por mucho, Estados Unidos es el destino de más de la mitad de las exportaciones de autos hechos en México; no obstante, las preferencias de los consumidores han cambiado. Las principales ventajas competitivas de la industria automotriz mexicana es la variedad de acuerdos comerciales con muchos países, la naciente industria de autopartes, y los bajos costos laborales, estos sobrevivirían a pesar de que Trump decida renegociar el TLCAN.