La marca Trump


Ser conocido no significa ser amado, esta es una verdad cuando se habla de marcas; y para hablar de marca personal aplica indiscutiblemente. Aún no llega a la Casa Blanca y Donald Trump a dado demasiado de que hablar.

La marca Trump se ha usado en hoteles, casinos, oficinas, agua, carne, corbatas, trajes y demás productos y servicios, pero ahora, esta mega-marca será el próximo presidente de los Estados Unidos, toda esta estrategia a causado tanta polémica que hasta el presidente Barack Obama se expresó de Trump como: 

‘Es un gran publicista’

• Ante la autoridad que ejerce el Instituto de la Propiedad Industrial (IMPI), Trump y su empresa DTTM Operations LLC han solicitado y obtenido el registro de 26 marcas para diferentes giros comerciales, todas ellas tramitadas directamente a nombre de Donald Trump.

El inicio de un gran cambio

• Todo empezó cuando el 16 de junio del 2015, el magnate presentó su precandidatura por el Partido Republicano, con el objetivo último de llegar a la Casa Blanca. Nadie daba nada por él, excepto sus conocidos que saben de su poder de convocatoria y convencimiento.

• A más de un mes de que fueran las elecciones para ocupar la Casa Blanca, la persona en la que nadie creía –políticamente hablando– era el contrincante de Hillary Clinton, para se convertirse en el presidente de los Estados Unidos.

• Los expertos y  analistas políticos de referencia se equivocaron con Trump y subestimaron la capacidad de su liderazgo político.

• Sorprendió y lo seguirá haciendo mientras se estabilice y logre un equilibrio entre lo que dice y su capacidad de hacerlo. Fueron diferentes los escenarios y temáticas presentadas que ahora mucha gente está con la expectativa de lo que sucederá.

Persuasión estratégica

• La población estadounidense, agotada de ver que los problemas no sólo no se resuelven, sino que en algunos casos –como los de la seguridad o la disminución del poder adquisitivo– empeoran, pero aparece Trump con sus palabras y su persuasión para calmar las tempestades y darle a las personas esa “seguridad” que las cosas cambiarán.

• En definitiva, las marcas tienen el poder de cambiar percepciones. Hacer disrupción, provocar una revolución ideológica más allá del ofrecimiento de productos  y servicios, éstas pueden instalar en la vida de las personas cambios que se integran en sus vidas y provocan relevancia en su entorno.

• Cada intento de marcar  la diferencia en el entorno de marca personal siempre estará lleno de polémica y sacudimiento emocional y social.

• ¿Qué podemos aprender de esta revolución que está sucediendo en la vida pública y política de Estados Unidos y que tienen relevancia en el mundo entero?

• Aquí les comparto algunas enseñanzas de Trump en este proceso de reposicionar su marca de aspirante a presidente de Estados Unidos de América: – Firmeza con su forma de comunicación. – Convicción de lo que declaraba sin precedentes. – Diferenciación en la estrategia de promover sus ideales. – Se percibía en sus mensajes  transparente y sincero (apelaba a las emociones de sus seguidores) detonó en gran medida esta percepción  de Trump. – Algo relevante es enseñarle al pueblo de Estados Unidos la capacidad de soñar y creer que se puede lograr un cambio a pesar de los retos y pronósticos que hayan estado preestablecidos.



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