Las reglas del poder


Los gobernantes deben saber cómo tomar las mejores decisiones en el ejercicio del poder, para ello existen reglas escritas y no escritas.

Los gobernantes salientes, llámese Presidente, gobernador o alcalde, deben omitir opinión sobre las decisiones de su sucesor. Ésta es una regla no escrita que aplicó en el ‘priiato’ del Siglo XX, la cual se rompió con los presidentes panistas del Siglo XXI.

El gobernante electo debe mantenerse discreto en la transición, la sobreexposición mediática opera en su contra al asumir el cargo.

Enrique Peña Nieto asumió el protagonismo durante la transición y debió pagar los costos en el ejercicio de gobierno.

Lo mismo ocurrió con Jaime Rodríguez Calderón, quien al asumir el mandato no pudo empatar lo declarado durante la transición con los hechos en la primera mitad de su gobierno y eso desgastó la imagen.

AMLO acapara los reflectores un día sí y otro también, veremos si esta sobreexposición mediática no le cobra facturas.

Robert Greene en su libro “ Las 48 leyes del poder” destaca algunas acciones o decisiones que debe tener en cuenta todo gobernante para el mejor resultado en el ejercicio del poder.

Aplicando en contexto la teoría del autor podemos predecir o entender algunas contingencias que se presentan a los gobernantes como resultado de sus decisiones públicas.

AMLO es un político disruptivo, en precampaña, campaña y ahora como Presidente cuasi electo, ha roto algunas de las 48 leyes, mas no por ello los resultados han sido desastrosos.

Es probable que, tal como señalan los expertos en la comunicación política, en los tiempos actuales, ser políticamente incorrecto es una nueva forma de ser políticamente correcto frente a los gobernados.

Greene advierte que no se puede confiar demasiado en los amigos y que, por ello, se debe aprender a utilizar a los enemigos.

La presencia de Manuel Bartlett en el gabinete de AMLO ha provocado controversia, debates que desgastan al tabasqueño, sin embargo, puede que esté utilizando a los adversarios en la toma de decisiones.

Pensemos que necesita negociar con el sindicato de CFE, para ello manda un mensaje de rudeza, lo cual obliga a que éste reaccione.

Tiene el líder sindical dos opciones: pelear y amagar al Presidente con más aceptación en las últimas décadas, o acercarse a dialogar en condiciones favorables al gobernante, ¡esperemos a conocer el desenlace!

Greene también propone: “Diga siempre menos de lo necesario”. A primera vista pareciera que AMLO no sabe de esta máxima; faltando cuatro meses para asumir el mandato, anunció una serie de reformas legislativas donde alerta de su jugada a los contrarios. Parece no saber que entre más devele su estrategia, más vulnerable será. 

¿Por qué exhibir con tanta anticipación sus jugadas? Creo que el Presidente cuasi electo conoce esta regla y la emplea a la inversa.

Propone reformas que son miel a los oídos del pueblo, anticipa reacciones y desarma a la oposición, plantea las reformas de tal manera que, quien defienda el actual establishment se vea como abogado de los excesos entre la clase política.

Usando como referente las 48 leyes del poder, podemos hacer un análisis de los gobernantes y sus decisiones, tratar de entender los motivos al actuar e incluso, predecir los resultados de cada acción. Claro, los más interesados en saber cómo aplicar cada ley deben ser los gobernantes, con lo cual evitarían mucho del desgaste que hoy padecen.

Vea el caso del gobernador Jaime Rodríguez Calderón. Él confía en los amigos y no usa a los enemigos, habla frecuentemente más de lo debido; ahora revise los resultados en la imagen pública del mandatario.

Los gobernantes deberían saber más de las 48 leyes de Greene: gane por sus acciones, nunca por medio de argumentos. Sepa con quién trata y no ofenda a la persona equivocada. El aislamiento es peligroso. Mantenga sus manos limpias. Planifique sus acciones de principio a fin. Concentre sus fuerzas, entre otras reglas que debe conocer toda persona que ejerce el poder.

¿En quiénes piensa usted al leer esto?


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