Let’s head on down the road, there’s somewhere I gotta go. Tom Petty


El 2 de octubre los mexicanos recordamos con tristeza y vergüenza la tragedia del 68 en Tlatelolco, donde cientos de estudiantes perdieron la vida bajo una represión militar nunca antes vista en nuestro país. 

Aunque no me tocó vivir esos hechos, es un día para reflexionar sobre la relación de nuestro país y su gobierno, sobre la gran influencia que puede llegar a tener la clase estudiantil cuando encuentra un ideal, en fin es un día serio, obscuro y de luto.

Con ese estado de ánimo, el 2 de octubre pasado nos llegó la muerte de uno de los más grandes de todos los tiempos, Tom Petty.

Pudiéramos hablar de sus más de ochenta millones de discos vendidos, su inducción al Salón de la Fama desde hace quince años, el premio Lifetime Musical Achivement de la UCLA, el de la Sociedad Americana de Autores y Compositores, su estrella en el Hollywood Walk of Fame, sus premios Billboard, sus Grammys, MTVs VMAs, etc. Pero la verdad es que basta un vistazo a su carrera para darse cuenta que el legado de Petty es mucho más rico que todos sus premios y todas sus ventas.

Desde el disco debut en 1976 junto a Heartbreakers demostró que una buena canción no necesita ser encasillada en géneros o modas, y durante toda su carrera convivió con todo tipo de movimientos, desde el hard rock y el pop de los ochenta hasta la música alternativa de los 90, compartía público con los grandes del rock clásico y los más innovadores del rock independiente. Petty cabe en cualquier lugar donde exista un oído dispuesto a disfrutar buena música.

Fue un rebelde contra la industria y el más gentil con sus colegas y su audiencia; podía aparecer en una película “hollywoodense”, en Los Simpsons y en la portada de la revista mas elitista de la música alternativa sin perder un gramo de credibilidad, porque un artista tan sólido es inmune a su entorno.

En unos meses donde se han ido en fila decenas de artistas importantes con la partida de Tom Petty pasó algo único, mientras sentía que se acababa de morir mi tío favorito empecé a recibir mensajes de muchos colegas acompañándonos en el luto, como si hubiéramos perdido al patriarca: No lo puedo creer, no dejo de llorar, estaba en plena gira, llevo todo el día escuchándolo, lo acabo de ver en concierto y se veía perfecto, etc. 

Cosas que uno escucha  en el funeral de un familiar. Así de fuerte tocó nuestros corazones, así de cerca lo sentimos porque sus canciones nos han hecho sentir tantas cosas tan personales, tan humanas; ése es el objetivo último del arte y Tom lo logró a la perfección.

¿Qué te puedo recomendar? ¡Todo! Con lo Heartbreakers, con Mudcrutch, solo, con Traveling Wilburys, sus documentales, sus videos; cada canción de Tom Petty es una joya.

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