Libertad financiera


Nuestra realidad mexicana en temas económicos se acentúa en un par de periodos anuales claves que dejan al descubierto la visión de corto plazo de nuestra planeación familiar, el primero se llama la cuesta de enero, el segundo: el regreso a clases.

• Las justificaciones pueden ser tan variadas como la situación económica, el incremento de los energéticos, los bajos salarios, los impuestos y una lista larga de etcéteras, pero siendo realistas seguimos malgastando nuestros ingresos. El Inegi publicó la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares, en la que muestra que el promedio de las familias mexicanas gasta arriba de $2,800 semanales, el promedio se incrementa si se vive en zonas urbanas. El informe además reporta que el 21% de ese gasto se distribuye en restaurantes, hoteles y diversión.

• La libertad financiera y la felicidad son un par de metas aspiracionales a las que todos sueñan llegar algún día, pero que los afanes de la vida diaria las aleja de la realidad. Incluso hablar de libertad financiera es como hablar de algo utópico e imaginario. Los tiempos nunca serán los propicios, pensamos la mayoría, y tenemos toda la razón, siempre existirán retos, cambios y obstáculos, pero una meta se obtiene por medio de esfuerzo, trabajo y mucha disciplina.

• Volviendo al informe del Inegi, del gasto promedio semanal que realizan las familias mexicanas, se incrementa si se vive en zonas urbanas; esto lo pudiéramos entender por el uso de combustibles y transportación, pero la realidad es que ese incremento es en gastos triviales y de estatus, es decir, la convivencia nos lleva a competir entre nosotros y esto no debería de ser algo negativo, por el contrario, nos lleva a nuevos retos. La problemática se acentúa cuando la competencia se da en el gasto, mientras que el ingreso se mantiene igual.

• Libertad financiera es un momento en el presente cercano donde podamos tener un año sin altibajos pagando la alimentación, vestido, educación y transporte de nuestras familias sin preocuparnos, liberando de la carga todo aquello que puede lacerar su tranquilidad, pero para llegar a esa meta tiene que trabajar en equipo, incluir a toda su familia, tener una meta en común, realizar sacrificios personales, alejar los excesos de gastos, pasar una temporada decembrina sin tener que acabarse su aguinaldo, pasar un verano descansando en un lugar tranquilo, sin que esto tenga que ocasionar graves daños en su economía.

• Ponga una meta como familia y piensen en la libertad financiera como un estado real, donde el dinero no es la preocupación. Después de vivir bajo esa norma, no volverá al pasado, las deudas, las tarjetas y el sobre exceso de gastos solo serán una antigua pesadilla. Excelente semana.

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