Los ‘No’ y las fiestas decembrinas


El centro de la ciudad de Monterrey, junto con la gran mayoría de centros comerciales de la localidad, se han convertido en el lugar favorito de las familias regiomontanas; miles de personas abarrotan las tiendas con el único fin de gastar hasta el último centavo depositado en sus cuentas, casi como si fuera una obligación.

• Esto sucede porque somos presa de una tradición consumista arraigada y por el exceso de anuncios publicitarios de la temporada que relacionan felicidad y bienestar familiar con las compras de Navidad, incluso hasta el punto de comparar nuestro propio éxito o fracaso del año en proporción de esos regalos. Ese  es el reflejo de la palabra éxito en nuestra cultura y para no quedarnos fuera de esta recompensa social, se compran artículos y juguetes que muchas veces sobrepasan las capacidades de pago y, sobre todo, exceden el presupuesto familiar. 

• Toda esa vorágine de acciones que realizamos me hace recordar la frase de “Libertad Financiera” la cual defino como un estado económico PERMANENTE que mantiene tranquilidad física y mental para el afortunado poseedor.  Y ese estado no es una utopía para los que mas ganan, es un momento real al cual se llega con disciplina, planeación de gastos, pero sobre todo el secreto mas importante para alcanzarla es saber decir NO cuando se tiene que decir. 

• Una forma de poder iniciar a fomentar esa libertad es por medio del aguinaldo. El bono navideño, como es conocido en otras partes del mundo, es un ingreso extra que puede ayudar mucho en los meses difíciles si sabemos utilizarlo correctamente, pero al caer en la costumbre de convertir a la Navidad en costosas cenas y regalos para todos, el dinero de esa aguinaldo se va consumiendo hasta acabarse, por eso el saber decir NO tiene que ver con disciplina, a cualquiera nos gusta la diversión o la adulación por llegar con regalos para todos, pero el NO es producto de control y prevención hacia los retos que tendremos en el futuro. 

• Libertad Financiera es detener el estimulo mental de satisfacción parcial para asegurar la estabilidad y felicidad familiar permanente.  

• La cuesta de enero amable lector, no es otra cosa que la falta de disciplina financiera en estos momentos decembrinos, detener la mente consumista permitirá encontrar una solución para las finanzas del mañana, no nos atemos a paradigmas y pensamientos del pasado y formemos una cultura financiera nueva, que el termino cuesta de enero, se convierta en un mito, olvídese del incremento en la gasolina, al transporte, las tenencias y el predial, usted ya usted hizo su parte, que fue decir NO cuando se necesitaba y ese ‘‘no’’ le dará una libertad financiera. Ese es mi deseo para este 2018. Felices Fiestas.


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