Mariposas en democracia


"La educación debe buscar la formación de ciudadanos, no de empleados. Personas no sólo con capacidades laborales, sino capaces de entender la sociedad", Fernando Savater. 

Y los alumnos de la escuela Jesús Julián Llaguno Cantú tuvieron una probadita de ciudadanía escribiendo un sueño que pudiera mejorar su escuela. Ilusionados, los niños colocaban su sueño con forma de mariposa de papel durante una de las actividades del programa Aprender Participando de Vía Educación. Cientos de mariposas volaban sobre una manta de color azul cielo, eran los sueños de padres de familia, maestros, alumnos y hasta los nuestros, unos cuantos invitados que asistimos al evento. 

Escribí "alegría y sonrisas" en mi mariposa de color verde. Alegría como sueño para la escuela, y no tanto como diversión, sino como ese contento que puede llevarse en el corazón cuando existe una cultura escolar en donde ni los estudiantes, ni los maestros se sienten amenazados.

Enseñar democracia, sin embargo, las estructuras del sistema educativo no siempre lo son. Existen voces de docentes que no son escuchadas. No hablo de los de las marchas y los plantones, sino de los que enfrentan realidades de grandes retos todos los días: niños que vienen de familias fragmentadas, de contextos socioeconómicos desfavorables. Son maestros, no psicólogos o trabajadores sociales. Democracia educativa, un cambio posible si llega de arriba hacia abajo, pero también de abajo hacia arriba. El deseo de ser escuchado, "un signo de esperanza", observa Mariali Cárdenas de Vía Educación, "en esa postura del docente comprometido que acepta implementaciones de la reforma educativa pero que también busca el cambio desde su propia experiencia, desde su propia voz".  

¿Quién es Jesús J. Llaguno Cantú? Ni los niños, ni las maestras lo sabían. "Jesús fue mi papá", dijo su hijo Juan durante la actividad. Y entonces, les contó. Les contó de sus estudios, sus empresas, su familia, de su amor por Vique, su esposa, de sus sueños y sus logros. Uno de esos sueños fue la educación. Don Jesús fue uno de los fundadores del Instituto Tecnológico de Monterrey (1943), y apoyó a su hermana Juanita con el Colegio Cantú Treviño (1944-1967), impulsó la fundación del Instituto Regiomontano y la del Seminario de Monterrey en la calle de Corregidora. 

"Mi papá". Los niños escuchan. Por eso los celebramos, a los papás me refiero, por esa conexión en automático que anhela guía y protección, aunque no siempre la encuentra. Los padres dejan huellas en los hijos y unos cuantos logran extenderlas más allá de sus familias.  

La democracia se aprende, pero no basta con memorizar su definición. Del griego "democratia": (démos), que puede traducirse como pueblo, y (krátos) que significa poder.  Una forma de gobierno en la que el poder político es ejercido por los ciudadanos. La democracia necesita ser enseñada, vivida en pequeños actos de participación social. 

Los maestros tienen tarea. Los niños sueñan con puertas para baños, canchas, seguridad, aire acondicionado, bebederos, pero también con clases de baile, karate, francés, robótica, y hasta con una piscina. Las mariposas serán clasificadas por sueños, el más votado se hará realidad. Todos cooperarán porque los sueños, antes de hacerse realidad, se hacen palabra para luego construirse con determinación. Trabajarán unidos por un solo sueño, aunque no sea el suyo porque siguiendo a Savater, a veces "la democracia es convivir con gente y actitudes que no nos gusten". 

La Primaria Jesús J. Llaguno necesita remodelar sus baños y construir mejores bebederos, pero ahí se reciclan los botes de plástico, se construyó una rampa para que un estudiante con parálisis cerebral pudiera subir a su salón, y tienen varios árboles que crecen en un pequeño espacio de tierra. Cuidado del medioambiente. Inclusión. Ciudadanía. Los aprendizajes salen de los libros, dejan de ser respuestas de examen para convertirse en estilos de vida. Maestros, maestras, ¡bravo!


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