Mentiras


Como una sociedad cambiante, al parecer nos hemos acostumbrado (por cansancio) a aceptar algunas conductas, para nadie es extraño que la crianza de los hijos es agotadora, no hablo sólo de alimentarlos, bañarlos, jugar con ellos etc. sino la parte de la crianza social, "la educación", por prisas y tiempos compramos la "paz barata" de no entrarle a una discusión, de no disciplinar con amor, de no ser constantes, congruentes, etc. 

Las mentiras se han vuelto el pan de todos los días, las escuchamos en todo momento, incluso algunas nos parecen tan graciosas por lo inverosímil que son, pero también sucede que las creemos, nos pintan un mundo con el que sí podemos lidiar, al que sí podemos acceder, pero al final no es real. Ahora bien, ¿cómo se vuelve el individuo propenso a las mentiras?, ¿por qué a pesar de ser sorprendido lo siguen haciendo?

Los niños de uno a seis años mienten por varias razones, pero lo principal es que no tienen un concepto claro de la moralidad, de lo bueno o lo malo, y tristemente lo hacen por evitar ser sancionados, por miedo o sencillamente por repetición.

El periodo sensitivo de la sinceridad comienza a los tres años y termina a los nueve y es el espacio de tiempo en el cual el cerebro está preparado para un determinado aprendizaje. Es en este periodo de tiempo donde debemos mostrarle al niño lo bueno de decir la verdad, las recompensas que puede recibir por ser honesto.

Frases que debes emplear: ¡Te creo!, te quiero y confío en ti. Ésta es, sin duda, la frase más provechosa que puedes emplear con tu hijo. Pero no olvidemos que las palabras se las lleva el viento, si esta frase no está soportada por una acción inmediata que la complemente, por más bonita que se escuche, nuestra frase motivadora no tendrá el efecto que buscamos.

De esta manera los hijos buscarán volver a vivir la experiencia, ahora, tristemente si ocurre lo contrario, el mensaje que le mandemos será que se equivocó en confiar, que es mejor no decir las cosas, que no hay por qué decir las cosas de manera inmediata, es mejor postergar las consecuencias lo más posible.

Les comparto los siguientes consejos:

1. Acostúmbralos a no ocultar lo malo. Si en casa hay un buen ambiente, positivo, de comprensión y de confianza, nuestro hijo no necesitará mentir. Los niños deben contar lo bueno y lo malo, en situaciones en las que se han equivocado.

2. No reacciones con amenazas, gritos y castigos. El miedo es el peor enemigo de la verdad. No le digas nunca "mentiroso". Y menos en público, dile siempre: no has dicho la verdad o eso no es cierto.

3. Comenta y ve con él los programas de la televisión. Puede que el protagonista, el héroe, sea un mentiroso. Puede que la mentira se presente como un arma legítima para conseguir un fin y eso es lo que percibirá tu hijo. No dejes que se ganche o explícale que esa actitud no es buena.

4. No le des excesiva importancia, es decir, si creamos un ambiente demasiado tenso, en el que no se nos puede decir la verdad por cómo nos ponemos, no conseguiremos que diciendo la verdad sienta satisfacción.

Estrategia para niños pequeños: "cuentos". Estos cuentos pueden tener como protagonistas a personas que se jugaron la vida por decir la verdad. Hay muchos, pero también lo puedes inventar según el mensaje que quieres lograr. Entre los cuentos de personajes mentirosos y lo que les pasa por engañar continuamente, la historia más famosa es la de Pedro y el lobo... al final de cada cuento, motiva a tu hijo a que te diga cuál es el mensaje o lo que está bien o mal.

Estrategia para los chicos de primaria: " chart". Haz un cuadro de puntos con nuestro hijo. Cada vez que diga la verdad después de la travesura hay que elogiarle por su valor, disculparlo, reconocer que las causas que lo llevaron a tomar esa decisión y decirle que le queremos mucho. Un punto a su favor. Si por el contrario miente... Aunque se le disculpa a él, la acción merece un castigo. Podemos buscar con él qué tipo de castigo se merece por no haber dicho rápidamente la verdad aunque después lo haya reconocido.

Estrategia para los adolescentes: "amistades". La amistad está estrechamente ligada con la confianza, pues es un compromiso de sinceridad... y seguramente escogerá a amigos sinceros. Podrías preguntarle: ¿qué sentirías si un amigo te mintiera? ¿Verdad que puedes llegar a pensar que no es un buen amigo?


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