Ni lo sueñen


En un partido con algunas ráfagas de intensidad, y escasa calidad en general, las Chivas empataron la noche del jueves pasado 1-1 con Boca Juniors, en un partido que quién sabe para qué rayos lo hayan pactado, y a quién le interese andar indagando quién es más gigante que el otro.

Que sepamos, el Gigante de América es un grupo norteño donde canta Lupe Esparza, que antes se llamaba Bronco (el grupo, no Lupe).

Este Boca, bastante lejos de su prosapia y galardones que lo anteceden; con una puñado de chamacos impetuosos... y sólo eso, y un Fernando Gago ya de salida, que alguna vez podrá platicar que vistió la del Madrid 15 minutos.

Chivas a tono; más músculo que cerebro; correr mucho y pensar poco. Pese a ello, en los penales fueron más certeros los tapatíos, y se quedaron con el trofeo. Emilio Fernando Alonso y Adán Vega Barajas en la crónica, con un rocambolesco relator argentino de invitado que, cuando no hay emoción en la cancha, él la inventa... y un Rubén Omar Romano que, cuando no está dirigiendo un equipo, vacaciona como comentarista.

El cronista argentino -por cábala- dijo cinco veces: “Hace mucho que fulanito (decía el nombre del arquero de Boca) no detiene un tiro penal”. Y quedó en ridículo, porque, pese a su insistente y cabalero comentario, los tiradores de Chivas le perforaron el arco cinco veces.

Vi a Chivas un tanto tímido, a pesar de que ese Boca no traía gran cosa.

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¿Ya está listo Rayados para la Liga, luego de golear a Dorados en la Copa?

Puede servirles ese resultado para tomar confianza, por supuesto.

Ojalá las aguas retomen su nivel en el cuadro albiazul y muestren recuperación, antes de que la raza comience a desesperarse y regresen a la tribuna los gritos de: “¡Vuce, Vuce, Vuce!”, de parte de los mismos que lo reventaron hace un poco tiempo.

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Los reflectores hace unos días se enfocaron sobre Aldo Tamez de Nigris, sobrino de Aldo y Toño, que le hizo cinco goles... a no sé quien.

Existe también un chamaco que se llama Eduardo Banda que juega ahora -creo- en la Sub-17 o la Sub-20 de Rayados, que ha mostrado muy buenas cosas como eje de ataque desde la Sub-15.

Y la gente se pregunta qué caso tiene tener escuelas y sacar chavos de la cantera, si luego van a traer extranjeros... y estos muchachos jamás van a dar el estirón.

¿O no recordamos a Darío Carreño y a Luis Madrigal?, no me digan que esos chavos no tenían gol.

Que no tuviesen oportunidad fue otra cosa.

¿O qué me cuentan de un Gael Acosta, Juan Portales, Santiago Rivera, Luis López, Talancón, César de la Peña, Miguel Morales, Marcelo Gracia, Bernardo Hernández?

Algunos ahí siguen, pero jamás van a jugar... no, con la política de alinear a 10 extranjeros, y uno o dos mexicanos en cada juego.

Y a Luis Cárdenas, el tercer arquero, le puede pasar lo mismo que a varios, que toda su vida son suplentes; Rayados prefiere un portero extranjero que está bastante lejos de ser una figura. Cárdenas es por mucho, mejor que él.

Están engañando a los padres que tienen a sus chiquillos en sus escuelas, y les cobran una buena lana.

Nunca van a jugar en el primer equipo.

A como van... ¡jamás!

Ni lo sueñen.