No necesito amor


Como señoritas quedadas de pueblo, los tres coleros en las encuestas conocidas, Ricardo Anaya, José Antonio Meade y el PRD, se apresuraron a rechazar, pudibundos y decentes, la insinuación difundida de que podría acercarse en la carrera presidencial un acuerdo cupular para declinar a favor del mejor posicionado para poder vencer a Andrés Manuel López Obrador en las elecciones.

Tal acuerdo, si estuviera en la consideración de sus actores, tendría que hacerse realidad 30 días antes de la fecha de las elecciones; esto es, en los próximos 29 días.

Dicen las malas lenguas, que generalmente son las mejor informadas, que el que está diseminando esa información es el propio Andrés Manuel. Yo no lo sé, como tampoco puedo explicarme sin sospechar mano negra, el porqué los legisladores se fueron a descansar sin seleccionar un fiscal General de la República, uno anticorrupción y, ¿adivinan?, la ley que quita el fuero de la impunidad a todos los funcionarios públicos, del Presidente pa´ bajo. No les urge.

No necesitan los políticos, del Ejecutivo para abajo, el amor de los pobres. Precisamente el presidente Peña fue a cenar con los legisladores de su partido para celebrar la parálisis legislativa que les da –a los propios diputados y senadores– un respiro.

Un respiro debieran tomarse los que buscan la Presidencia y ven en la lejana cabeza de la carrera a López Obrador. No están en condiciones de hacerse la casta Susana y rechazar los coqueteos de quien se les ponga en frente. Tienen 28 días para pensarlo. No se vayan a quedar como la zorra e la fábula, que al cabo ni quería las uvas que estaban verdes.

PILÓN.-El pasado fin de semana fue singular. Se atravesó el puente del 1 de mayo, en el que los bancos no abrieron y muchos trabajadores que cobran por quincena o mes pensaron que el pago del día primero se adelantaría al viernes 27. Como ya es muy usual, todos esperaron que su paga llegara el viernes; no llegó. Algunos ingenuos pensaron que el sábado aparecería abonado a su cuenta de nómina la cantidad correspondiente. Se quedaron en ascuas esperando el lunes. No cayó el pago el lunes por la mañana, el lunes al mediodía o el lunes en la tarde. La noche del lunes cristalizó la esperanza. Ese lunes por la noche nos enteramos que se cayó el sistema. Se llama SPEI, que son las iniciales de Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios, y por ahí se realizan todas las operaciones interbancarias en línea en el país.

Fue hasta la noche del lunes, cuando la situación se estaba empezando a regularizar, que la Secretaría de Hacienda, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, y el Banco de México emitieron un comunicado explicando el problema. Que no deja de serlo, puesto que pone al descubierto la vulnerabilidad de la operación de nuestra banca; el sistema es operado por un proveedor externo. Cualquier hijo de vecino con los conocimientos y las herramientas necesarias puede "hackear" las transacciones bancarias de todos los mexicanos. Es de pensarse.

felixcortescama@gmail.com


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