´No se vuelvan blandos´


Clay Mathews, defensivo de los Empacadores de Green Bay (y preferido de los ´Cebras´ para ser penalizado), de 2009 a 2017 recibió cuatro castigos de foul personal al quarterback. Ahora, esta temporada, ya cuenta con tres sanciones de este tipo, una por juego.

La estadística lo dice todo. Los referis de la NFL están rayando en lo absurdo y exagerado de la regla conocida como ´Aaron Rodgers´. Es indispensable que cada vez se cuide más a los jugadores, pero también no se debe de olvidar que este deporte es de contacto.

Quienes hemos visto futbol americano (lástima que no pude jugarlo), sabemos que la inercia con la que llega el defensivo en busca de capturar al quarterback no se puede evitar. Parar en seco es imposible. Además, también se reconoce a los jugadores que llegan limpiamente a taclear y los que sí buscan lastimar al contrario. Aquí entra el criterio.

Los castigos que le han impuesto a Mathews han influido en jugadas, que al final tienen consecuencias en los resultados. Esto es grave y peligroso. Una Liga que ha buscado siempre la transparencia ahora puede caer precisamente en lo contrario. No es justo.

Los que están aplicando la regla que prohíbe a los jugadores caer con todo o la mayor parte del peso de su cuerpo sobre los quarterbacks. Lo entiendo y siempre estaré a favor de salvaguardar el físico de los jugadores, pero ya no se les puede ni tocar. Cuidado con esto.

Clay Mathews (´Thor´ para sus amigos) dijo en una reciente entrevista: "Desafortunadamente, tiene razón. La NFL no puede dejar de perder la esencia de lo que es este deporte, golpeo. Por supuesto que hay reglas para que no sea ´tierra de nadie´, pero perder ese sabor y lo que es este deporte, a la larga traerá serias consecuencias. Confío en que la Liga medite esta situación y hagan un cambio antes de sólo veamos ´futbol bandera´".

´ATROPELLO DE AUTO´

Y si de verdad queremos hablar de juegos rudos... el domingo cerramos con uno de los juegos con mayor contacto que existe. Baltimore Ravens Vs. Pittsburgh Steelers, equipos que no se quieren y que cada encuentro pareciera el fin del mundo.

Baltimore llega al partido más consolidado. Están ubicados como la ofensiva número nueve de la Liga, en que se ve el cambio que hay en su quarterback, Joe Flacco. En los primeros tres partidos ha acumulado 889 yardas y seis touchdowns.

Flacco ha estado más centrado y preciso, lo que se ha conjuntado para tener un buen inicio de campaña, aunque ya cuentan con un descalabro. La defensa de ´los hijos de Edgar Allan Poe´ es su fortaleza. Promedian 17 puntos por partido.

El partido será en Heinz Field en donde los Steelers buscan su cuarto triunfo consecutivo sobre el odiado rival divisional.

Los de ´Chicos de Acero´ reaccionaron ante Tampa Bay en su más reciente partido. La defensa forzó cuatro balones contra ´Bucs´, pero también permitió 455 yardas; puede hacer lo primero, no lo segundo.

A la ofensiva, en los tres encuentros, se han visto sólidos. ´Big Ben´ está jugando por arriba de las 300 yardas, aunque no ha encontrado del todo a su estrella Antonio Brown, han movido el balón con otros receptores.

Para que Pittsburgh se quede con el triunfo no pueden darse el lujo de que sus esquineros fallen. Generalmente estos partidos son cerrados, pero ahorita –como lo veo– habrá muchos puntos y ganará el que menos balones regale.

Steelers ha ganado nueve en fila en domingo por la noche y la racha incluye dos triunfos sobre Baltimore. ¿Lo harán de nuevo?

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