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Nuestros tres Méxicos


Para mí, es imperativo, importante, vital para nuestro país el seguir mejorando, consolidando y transformando nuestro sistema educativo escolarizado y no escolarizado para lograr que sea el gran transformador de nuestro país.

Para mí la educación es el gran factor de cambio positivo de las personas y de las organizaciones. Las empresas llegarán tan lejos como el talento educado de su gente las pueda llevar. La educación es la mejor inversión que puede hacer una persona, una familia, una empresa, una comunidad y un gobierno. La educación es la mejor herencia que les podemos dejar a nuestros hijos.

Simón Bolívar decía: "Las naciones marchan hacia su grandeza, con el mismo paso con que camina la educación. Las naciones vuelan, si ésta vuela, o se precipitan y hunden en la oscuridad, si la educación se corrompe o se abandona". La educación es, pues, el elemento esencial para la transformación positiva de nuestra comunidad y de nuestro país.

México desde el punto de vista educativo está compuesto de tres Méxicos distintos: Un México educado, un México que estudia en el Sistema escolarizado y un México que está en rezago educativo. Cada uno de ellos es una tercera parte de todos los mexicanos. Estar en el México educado implica tener mínimo un certificado de secundaria hasta tener un posdoctorado. Estar en sistema escolarizado es estar estudiando desde preescolar hasta posdoctorado. Estar en rezago educativo implica tener más de 15 años, no estar en la escuela y no haber terminado la secundaria.   

Me encantó leer que la estrategia del INEA es: Por un México sin rezago educativo. Sin duda para mí, el atender el tema del rezago educativo en los jóvenes y adultos de nuestro país es un tema hasta de seguridad nacional. Pues lo malo de la ignorancia es que tiene la mala costumbre de asociarse con la pobreza, con la falta de capacitación para el trabajo, con la insalubridad, con la inseguridad y con el deterioro del medioambiente y con la nueva plaga social, el narcomenudeo.

A mí me encantó haber participado en el fortalecimiento del sistema educativo no escolarizado para atender a los jóvenes y adultos en rezago educativo que tiene el INEA; en el diseño y creación de contenidos educativos útiles para la vida y el trabajo de los jóvenes y adultos mexicanos; y en el diseño e implantación de una red de lugares dignos, modernos, de primer mundo, a los cuales les llamamos plazas comunitarias.

Para mí no hay duda de que se sabe lo que se tiene que hacer, se tiene con qué hacerlo, se sabe cómo hacerlo, se tiene con quién hacerlo, sólo les falta el con qué hacerlo.

La pregunta que yo me hice el sexenio del presidente Fox fue: ¿se puede erradicar el rezago educativo en un sexenio?, ¿se puede tener un México, un Nuevo León sin rezago educativo?, y mi respuesta es: sí se puede. ¿Qué nos falta o faltó?: la voluntad política de hacerlo y un poco más de recursos económicos. Espero que el próximo Presidente de México tome como una misión esencial el erradicar el rezago educativo en nuestro país, especialmente el de los jóvenes entre 15 y 35 años. Sobre todo porque los recursos económicos que se requieren son sólo una fracción de lo que se invierte en los programas de desarrollo social y del Seguro Popular. 

Sin olvidar que en todo proceso de cambio se requiere que el mero mero, el jefe de la organización, el Presidente o el gobernador, tengan la intención de aterrizar ese sueño, el erradicar el rezago educativo en nuestro país, en acciones concretas para lograr el cambio deseado; que seleccione a las personas capaces de hacer que las cosas sucedan; que les asigne los recursos económicos necesarios para implantar los cambios; que le den seguimiento y que no quiten el dedo del renglón hasta que todo esté terminado.

Sin olvidar el mensaje de Petronio, quien escribió en su libro El Satiricón allá por el año 66 a. de C.: "Estoy seguro de que la razón por la que este grupo de jóvenes abandonan nuestras escuelas es porque no los ponemos en contacto con nada de utilidad para la vida cotidiana".


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