Otra vez se hacen de la vista gorda


Tras lo sucedido al final del encuentro entre la UACh y las Águilas Blancas, en donde algunos jugadores agredieron a dos oficiales y una vez conocidos los incidentes –por medio del reporte de los árbitros que llevaron a cabo la actividad del mismo–, muchos pensamos que la ONEFA ahora sí actuaría apegada al reglamento, pero oh, sorpresa, hasta el momento no hay sanción alguna contra los rijosos.

No nos extraña, sabemos como actúa el presidente de la Liga, Raúl Rivera, por lo que pensar en que se sancionaría tal y como lo señala el reglamento es soñar o creer en Santa Claus, ahora que se acerca la Navidad.

El problema es que en la ONEFA no se mide con el mismo rigor a una universidad de las chicas o que no apoyan a los directivos, en relación a otra que tiene su peso en la Liga, y eso la verdad es lo que molesta, sobre todo, a quienes se sintieron afectados en ese momento como los son los oficiales y la misma gente la UACh.

Esperamos que situaciones similares no se vuelvan a presentar, sobre todo este sábado cuando Pumas y Águilas Blancas se midan en Zapopan, Jalisco, porque entonces sí es capaz el Sr. Rivera de hacer caer todo el peso de la ley sobre el rival de la institución de la cual procede.

TIENE QUE SER FORMATIVO

Vaya polémica que se levantó por la propuesta de la diputada del partido Encuentro Social sobre la prohibición de que los niños menores de 12 años jueguen futbol americano, según su punto de vista, porque les puede provocar daños severos e irreversibles en su cerebro.

Creo que la diputada Abril Trujillo se excedió en decir que se prohíba, ya que no es para tanto, mucho menos cuando este deporte ha cambiado mucho en cuanto a reglas y utilería cada vez más sofisticada, lo que protege mucho a los pequeños. Pero en donde sí pudiera estar de acuerdo es en regular condiciones y edades para practicar esta bonita disciplina.

Por años, como ya lo comenté, hemos publicado que las Ligas infantiles deberían pensar a qué edad es idóneo equipar a los niños para evitar lesiones o el recibir golpes innecesarios –y en ocasiones hasta peligrosos–, ya que pueden desembocar en una fractura, que para hablar de pequeños es inconcebible.

Sabemos que en la MFL se han hecho esfuerzos para convencer a los padres de familia, sobre todo, que los niños de hasta siete años no se equipen y compitan en la modalidad de Tochito Bandera, que a juicio de un servidor es una opción excelente por toda la gama de habilidades que desarrolla el niño, además de conocer los fundamentos del deporte, quizá no el mismo, pero sí el más cercano al futbol americano que existe.

No es rechazarlo por rechazarlo, nada más, es evidente que a nadie le gusta ver a un pequeño lesionado por practicar un deporte, amén de muchos otros aspectos como el control de peso para no subirlo de categoría o la nula capacitación de algunos coaches que no enseñan a sus jugadores a utilizar su casco como protección y no como arma. 

Pero ahí está la opinión de un servidor, el niño lo deben equipar hasta los 10 a 12 años y no antes, primero que juegue Tochito y desarrolle todas sus capacidades y habilidades motrices, y luego ya, cuando haya crecido lo suficiente, que lo equipen y aprenda a recibir y golpear, pues el futbol americano es un deporte de colisión, no de contacto, de colisión y es ahí donde vienen los problemas a futuro.


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