Pa´ que no se "atonten"...


Para el juicio de quien esto escribe, ha resultado un verdadero absurdo la determinación de la "Autoridad" de pasarse por el arco del triunfo todos los asegunes en el dudoso y muy cuestionado proceder de nuestro otrora héroe del Libro Vaquero y "Jinete sin Cabeza" para colocar su bronco nombre en las boletas y con esto contar en el escenario electoral con otro tirador de "tomate" y a la vez, colocarle más piedras en el camino al hasta ahora, "pejeligroso" líder de las encuestas.

Cierto es que de todos los actores de esta puesta en escena, en un estricto análisis y en  conciencia retrospectiva de sus trayectorias y su cuestionado andar, por el lado que le busque, no hay a cuál irle y es que como dice la frase, "todos tienen sus ramitas quebradas", unas más, otras menos, pero lo cierto es que cuando el tronco está torcido, sus ramas nunca enderezan y en el revoltijo orgiástico en el reacomodo, donde cada fuerza política ha tomado de chile, tomate y manteca, todos los candidatos presidenciales junto con sus cuestionables entornos, se han convertido en unos excepcionales productores de dudas para aquellos votantes realmente pensantes.

Y es que en una democracia supuestamente transparente y tan cacareada por la Autoridad Electoral que ha endosado mediáticamente a través de la "espotiza" a la sociedad civil la responsabilidad de su observancia y vigilancia y con ello, darle la solvencia y legitimidad de lo que resulte a la hora de la hora, da lo mismo observar la postura de los candidatos en campaña, que no hacerlo, pues ninguno hasta ahora, independientemente de la forma o los modos que utilizaron para llegar a esa posición, ha ofrecido certidumbre, viabilidad, verdad y compromiso a sus muy escasas y carentes de credibilidad propuestas de campaña.

"Vamos a trabajar...", "Vamos a invertir...", "Vamos a bajar los precios...", "Vamos a sacar a los partidos políticos...", "Vamos a meter a la cárcel...",  "Vamos a quitar la pensión a los expresidentes...", "Vamos a vender el avión..." y puras sonseras más que se convierten en promesas de campaña, que efectivamente sirven para sumar adeptos de intención del voto que luego de la elección como históricamente ha sucedido, son olvidadas, como olvidados quedan aquellos que entregaron su sufragio y su confianza, tal como reciente y tristemente ocurrió aquí en Nuevo León.

Pero el populismo y demagogia de estas frases de campaña, en combinación con las carencias, las dificultades y el hartazgo en el pobre quehacer de los diferentes gobiernos, han sido la fórmula explosiva que ha catapultado a las alturas de las encuestas al eterno aspirante y moreno candidato tabasqueño que, inflado y avalando sus equivocadas decisiones partidistas en la seguridad del propio cinismo y porque "le tengo mucha desconfianza a todo lo que llaman sociedad civil o iniciativas independientes", ha aprendido a ser neciamente perseverante ante la necesidad e ignorancia de la mayoría de la población votante, ésa misma que ya bebe de su mano y que forma parte de la sociedad civil, que no precisamente es la más pensante pero sí mayoritaria en esta contienda electoral.

Mientras el desgaste natural y evidente descobije propio de la batalla campal en los procesos internos que arrojaron a los ahora candidatos pintados por el color de sus respectivos partidos, el moreno tabasqueño se fue por la libre al tener bajo el brazo su nominación desde antes de la propia creación del moreno partidazo del cual es fundador y propietario, situación que le ha permitido antecediendo el inicio del proceso de selección del resto, una exposición bárbara ante la sociedad civil, ésa de la que él mismo según dice, no confía.

Y en nombre de la libertad y la democracia que ahora mismo las autoridades electorales nos presumen a través de la aturdida "espotiza" que nos recetan por todos los medios en forma de batalla campal, los contrarios entre sí, nos enteran que a Meade le debemos el gasolinazo, mientras que a Anaya le descobijan "la nave" de lavar dinero, en tanto a la Margarita la "independizaron" con firmas balines para su registro, mientras que el morenazo tabasqueño en lugar de seguir escupiendo para arriba con sus declaraciones "kamikaze" sobre los indultos a la delincuencia organizada y sus rechazos a las reformas tanto energética como educativa que han hecho que gran parte de la "sociedad civil" arqueé la ceja, encontró un valioso y más rentable tema qué venderle al electorado: "la mafia del poder".

Y con la receta triunfadora y los ingredientes y circunstancias necesarios puestos en la mesa (que son los mismos que aquí en Nuevo León fueron utilizados por nuestro otrora Héroe del Libro Vaquero), el moreno candidato hoy más que nunca se ha adueñado de la cumbre de las encuestas por lo que, pa´ que la sociedad civil no se "atonte", la autoridad le ha echado al escenario de la contienda a otro igual, un contrapeso, nada más que éste es dueño de un folclórico, arrogante, valentón y bravucón vocabulario que ha sido avalado por más de 800,000 dudosas firmas y solamente cuatro rúbricas auténticas: las de los magistrados.

Por ello, amable lector, aunque nuestra democracia luzca una aparente y clara transparencia en el ejercicio de este cochinero en el que se está convirtiendo esta contienda, no nos queda más que confiar que surja de ella, al menos un indicio en alguno de los contendientes que nos ayude a tomar una sana y acertada decisión y evitar con esto, que nos "atontemos" a la hora de emitir nuestro sufragio.

Por hoy es todo, amable lector, medite lo que le platico, disfrute la vida y al máximo a su familia, esperando que el de hoy, sea para usted un reparador domingo. Nos vemos esta tarde porque hoy es ¡tarde de toros! Nos leemos en cabritomayor.com, donde podrá encontrar todas nuestras columnas políticas, además de las más importantes noticias, artículos y reportajes taurinos, amén de que en "Crack" nos tendrá el próximo viernes en "Por los senderos taurinos" y aquí mismo dentro de ocho días.

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