País disruptivo


El dólar retoma un camino descendente y permite a algunos empresarios   tomar una bocanada de aire fresco y reposicionar sus estrategias comerciales y operativas, y aunque es muy difícil pensar a estas alturas en seguir teniendo crisis petroleras, las tenemos.

Es un tema cultural escuche decir a mi interlocutor, cuando abordábamos el tema ser disruptivos. La realidad nos sobrepasa en muchas ocasiones y no   podemos de buenas a primeras solamente romper de raíz ya sea una forma   de actuar o de pensar.

El petróleo ha sido motivo de crisis económicas y nos ha causado subdesarrollo, la década de los 80 envolvió al país un halo de carestía, hambre y falta de crecimiento, porque la economía nacional se sustentaba en el oro negro; hoy, casi cuatro   décadas después y un mundo totalmente evolucionado estamos parados en el   mismo lugar, por eso la importancia del petróleo y el tipo de cambio.   

Desde   la llegada de Colón a nuestro continente hemos utilizado el subsuelo para vivir, en el Siglo XVI no había motores de combustión, ni producción en línea, pero el oro o la plata ayudaban a crear Imperios en Europa.

Quizá hubiera sido buen momento para que el resto de los mexicanos nos pusiéramos a trabajar, pero como era fácil depender de la producción de esos metales, se olvidó empujar el desarrollo en otros frentes como la industria, el comercio y los servicios.

Cuando las necesidades del metal disminuyeron y nace la industria petrolera, México se volvió explotador de crudo, otra vez olvidándose del tema principal que es producción y sobre todo generar riqueza.

Dicen que el que no conoce su historia, esta condenado a repetirla y honestamente me preocupa, porque el México del ayer y del hoy siguen   siendo los mismos.

En otro orden de ideas, el Inadem esta vinculando mas recursos a industrias como la aeroespacial, fomentando la creación de empresas que están libres de competencia en nuestro país.

Creo fervientemente en un mundo capitalista y de generación de riquezas,   para que a su vez los empresarios fomenten mayores fuentes de trabajo con mejores prestaciones y pagos; seguir apostando a modelos arcaicos como la industria petrolera, que hasta hoy ha demostrado su poca aportación de rentabilidad al gobierno, es algo que nos frena.

Estamos en momentos de cambio, de romper paradigmas, de ser disruptivos en un mundo vertiginoso, el cual muy seguramente en los próximos años dejará de usar recursos fósiles y emigrará a otras fuentes de recursos sustentables y entonces Pemex y el gobierno federal se quedarán con nostalgia pensando en el pasado. Hoy tenemos el futuro por delante y los cambios que se hacen hoy repercuten en el mañana. Feliz fin de semana.

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