Pensiones saqueadas desde siempre


El problema es ancestral y al parecer insoluble. Hay registros de que ya hace 2,000 años, el fondo de pensiones más sagrado del Imperio romano (el fondo de pensiones militares) fue eventualmente drenado. A pesar de ser capitalizado en un inicio con $170 millones de sestercios del patrimonio personal del emperador Augusto.

A pesar de estar apoyado con un impuesto del 5% sobre herencias, etiquetado para irse directamente ese fondo. Y a pesar de estar vigilado por un consejo especial (a diferencia de los fondos anteriores, que durante siglos estuvieron mezclados con los otros dineros del erario). Y es que la naturaleza humana es así y no tiene remedio: "en arca abierta el justo peca".

Y todos los fondos son arcas abiertas, sobre todo para los políticos, que se distinguen porque su largo plazo es las siguientes 24 horas. Todos los fondos son siempre saqueados, malversados, mal administrados, desviados. Con enemil pretextos. Desde los fondos de pensiones hasta los que la teoría keynesiana preconiza que deben formarse durante los años de vacas gordas para compensar los años de vacas flacas (ésta es una de las varias razones por las que el keynesianismo es una doctrina fallida). La razón es palmaria: un futuro probable nunca podrá competir contra un presente acuciante.

En EUA

Sabedor del broncón pendiente, el Congreso gringo incluso ha formado un comité que se está preparando para fracasos masivos de los sistemas gubernamentales de pensiones. Un ejemplo entre cientos.

Simon Black: "La ciudad de Wilkes-Barre, Pensilvania, está en números rojos con su fondo de pensiones de la Policía. Según el auditor estatal de Pensilvania, la pensión estaba financiada en un 65.7% en 2011, es decir, el fondo tenía activos suficientes para pagar aproximadamente dos tercios de sus obligaciones a largo plazo. En 2013, tan sólo dos años más tarde, la tasa de solvencia del fondo había caído al 49.7 por ciento. Y para 2015, era sólo 38.5%: en ese nivel, simplemente no hay posibilidad de que la ciudad pueda cumplir sus obligaciones con los oficiales de Policía retirados. Hace unos años, los políticos de la ciudad se dieron cuenta de esta enorme brecha de financiación e intentaron dar algunos pequeños pasos para corregirla. Específicamente, la ciudad propuso que se excluyera el tiempo extra de un oficial en el cálculo de su beneficio de pensión. Era un pequeño cambio y ciertamente no resolvería el problema más grande, pero al menos compraría el fondo unos años más de solvencia. Naturalmente, la unión demandó. Y a principios de este mes, un tribunal de Pensilvania falló en contra de la ciudad. Es decir, Wilkes-Barre debe continuar calculando los beneficios de pensión según la fórmula tradicional".

Esto ayuda a los actuales pensionados, pero agrava el problema pues acelera la desaparición de un fondo ya insolvente. Tampoco es sólo su fondo para la pensión de los policías. La pensión de Wilkes-Barre para bomberos no está mucho mejor: financiada sólo al 46.1 por ciento.

Lamentablemente, estos problemas de pensiones no son exclusivos de Wilkes-Barre. Los fondos de pensiones de la ciudad y el estado en todo el país y el mundo se encuentran en una similar situación desesperada. La ciudad de San Diego, por ejemplo, tiene un déficit de $6.25 mil millones en las obligaciones prometidas a los empleados actuales y jubilados. El estado de Nueva Jersey tiene $90,000 millones en pasivos por pensiones sin fondos. Y, por supuesto, el Seguro Social tiene pasivos no financiados por un total de decenas de billones de dólares. La situación no es diferente en Europa.

En Europa

El fondo de pensiones de España está casi agotado. El Reino Unido tiene anglobillones de libras en pensiones públicas sin fondos. Incluso, la Suiza conservadora tiene una pensión pública que está financiada sólo en un 69%, un número aparentemente fantástico según los pésimos estándares actuales. El año pasado, el gobierno suizo propuso un plan para ahorrar sus pensiones, pidiendo aumentar la edad de jubilación para las mujeres en un año (de 64 a 65, al igual que los hombres), y aumentar el IVA en un 0.3 por ciento. El plan fue rechazado por los votantes suizos en un referéndum nacional, la tercera vez en 20 años que la reforma de pensiones no pudo aprobarse.

Ésa es la moraleja: los sistemas de pensiones están fritos en casi todas partes... pero en todas partes serán defendidos hasta el último centavo por sus beneficiarios (actuales y potenciales). Choque que garantiza un estallido nuclear.

¿Qué hacer?

Éstas no son alarmas sensacionalista, infundadas. Son realidades matemáticas avaladas por los funcionarios que supervisan estos fondos. No tenemos cifras confiables, auditadas, públicas, de los sistemas de pensiones oficiales en México (IMSS, ISSSTE, etc.), pero no tienen por qué andar mejor que estos casos gringos lamentables y más o menos cuantificados.

"Con la Seguridad Social, es el secretario del Tesoro de los Estados Unidos quien dice que los fondos fiduciarios del programa pronto se agotarán. El Seguro Social incluso proporciona una fecha, como el vencimiento de una caja de leche, después de lo cual la Seguridad Social se arruinará. Estas advertencias son información públicamente disponible, no alguna teoría salvaje de conspiración. Esto es sólo lo que son: advertencias".

De modo que continuar creyendo que estas pensiones serán solventes para siempre, es completamente ridículo. La única opción racional es tomar el asunto en tus propias manos. Como resuelvas tú el problema, es cuestión tuya. Lo importante es que estés consciente de que nadie, NADIE, te lo va a resolver. Admitiendo sin conceder que, por fortuna, en las civilizaciones de raigambre latina-católica somos un poquito más solidarios (redes sociales, vecinales) que las muy individualistas culturas anglosajonas-protestantes, el problema es un poco atenuado. Pero ahí está.

Así que retoma las riendas de tu futuro. La situación es clara. Cualquiera que dependa sólo de la seguridad social o una pensión para su jubilación, está en problemas (o lo estará sin remedio pronto). Es hora de tomar este asunto en tus propias manos. Sea quien sea que gane la elección de mañana, no te bajará del cielo la solución. Tú tendrás que buscarla.


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