Peso-dólar, ¿confiamos en la ´austeridad´ de AMLO?


Hace unos días, Martí Batres –quien a partir del 1 de septiembre será senador de la República por Morena–, dio a conocer en ADN40 durante el noticiero de Mónica Garza y Manuel López San Martín, su propuesta de Plan de Austeridad para que los gastos de operación del Senado bajen de $4,900, a $2,900 millones de pesos. 

Entre lo más destacado de esta iniciativa está que los senadores reciban una dieta mensual de $90,000 pesos, que es mucho menos de la actual que puede superar los $300,000 pesos al mes, además de otros privilegios y gastos que se les autorizan, como viajes al extranjero, comidas lujosas, vehículos y personal, todo claro, pagado con recursos de los contribuyentes. 

Esto encaja sin duda muy bien en el propio Plan de austeridad que el virtual presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, ha anunciado para el próximo sexenio. Con él se tomarían medidas como la de suspender fueros y privilegios para funcionarios públicos, y no permitir que ninguno gane más de los 108 mil pesos mensuales que percibirá el presidente. 

También serán canceladas la mayoría de las escoltas –salvo la de funcionarios encargados de la seguridad-, se eliminarán fideicomisos y 'cajas de Gobierno', y se reducirá la nómina en 70 por ciento del personal de confianza en todas las dependencias. Tampoco habrá bonos ni partida para gastos médicos privados, y los viáticos se reducirán al mínimo indispensable. 

Con todo lo que se haga para cambiar para bien las cosas, como descentralizar el gobierno hacia los estados, reducir el derroche de dinero público y combatir en serio la corrupción, no podemos más que estar de acuerdo. 

Sin embargo, falta todavía ver que este dinero que se va a ahorrar no termine gastándose de más en los programas sociales que se han anunciado también, como el apoyo a jóvenes que no estudian ni trabajan o la pensión para adultos mayores que se elevará al doble. 

Ya lo hemos comentado en TMR: es indispensable para fortalecer de manera sostenida al peso y para combatir la inflación, que no haya déficit público ni aumento de la deuda como en este sexenio, y por eso es tan importante que las cuentas cuadren y no se ahorre con una mano para gastar de más con la otra. 

Como le hemos mantenido informado en este espacio, anticipamos que la fortaleza temporal del peso se dirija hacia niveles de 17 unidades por dólar, o menos. No obstante, de alcanzarse de nuevo esos niveles, podría ser una histórica oportunidad de compra del billete verde si AMLO incumple con su palabra del equilibrio fiscal, por mucho, su promesa económica más importante hasta ahora.

Si se cruzaran factores adicionales como una cancelación del TLCAN, ese pronóstico se vería reforzado con nuevas expectativas de máximos históricos en el tipo de cambio.

Pero si en cambio AMLO cumple, y se da la mano con Trump en materia comercial, la apreciación del peso podría ser de más larga duración.

En esta columna no estamos tan optimistas, pero una sorpresa no puede descartarse.


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